#23 Más que una expresión…

Por: Elvira González.

Gamuza, tejido, algodón egipcio, sábanas, telas suaves provocando roces, cadencia, sublime movilidad, seda fría, ardiente cada vez, prendas al cielo, evocando pura sensualidad al deslizarse, encontrar modo, dirección, forma, fuerza impresa, huellas profundas al alma, explorar, acariciar, asombrar, sorprender, erizar, recorrer, encontrar tesoro, explotar el punto exacto, mapa, rienda suelta, fluyen emociones, sensibilidad, sentimientos, aromas, sensaciones, química, física, espiritualmente se funden los metales, unidos…

Un grito desgarrador, al abrir los ojos emitió, reaccionando así del sueño en el que estuvo sumergida, agitada casi sin poder hablar, rompió en llanto, Joan saltó de la ducha todavía con algo de jabón en el cuerpo, apenas alcanzó a colocarse una toalla en la cintura, Madeline se le abrazó, él no lograba entender lo que decía, la rodeó con sus brazos, le repetía en forma cariñosa, era una pesadilla, le dejó serenarse, sentado junto a ella le acariciaba, más tranquila, tomó su cara con ambas manos, un suave beso en los labios, «buenos días, ¿te encuentras mejor?, por favor cuéntame el sueño eso te ayudará», le tomó la presión, en niveles normales, el corazón acelerado, «entraba en una cabaña hermosa, con una cama grande llena de cojines, de diferentes texturas, un muro bajo separaba la habitación de la sala, donde había dos sillones, un baúl de madera como mesa de centro, frente una chimenea, a un lado una mesa de madera con cuatro sillas, dos platos, tazas, flores en el centro, un ventanal que dejaba ver un hermoso jardín, el bosque lo enmarcaba, tu salías del baño con una bata blanca, el aroma del café, mantequilla, canela, wafles, tocino, anunciaba el desayuno, al verte suspiraba, hasta que detrás de ti, aparecía Nick con un cuchillo, lucía agresivo, como no es, pero levantaba el brazo para atacarte, le gritaba que no lo hiciera», «fue tan real, casi sentía las texturas, los aromas», él la sostuvo contra su pecho, «me parece que necesitas hablar con él, aclarar las cosas», «tienes razón, le llamaré para hacerlo hoy mismo», «me parece perfecto, ahora voy a quitarme el jabón de encima, sabes, me vendría bien un poco de ayuda, piénsalo», se quedó con esa risa nerviosa, mientras lo observaba como aminaba apenas con la toalla, se mordió el labio inferior, él se quitó la pequeña prenda, la colgó, volteó a verle con una sonrisa irresistible, entró, le abrió al agua caliente, estaba de espaldas a la puerta, ella como maga en un abracadabra, dejó la pijama, de pronto él recibió una visita, la besó, sin soltarla, le talló la espalda, continuaron haciendo que las burbujas flotaran, encuentro más cercano de sus almas, resultado del lazo creado por las confidencias la noche anterior, el jabón hizo un recorrido entusiasta, rodeados de enormes telas secantes blancas, la cama aguardaba, se detuvo por un instante, ella, le ofreció lavar su ropa, él confesó haber utilizado su lavadora y secadora, «perfecto, tenemos que esperar a que sequen tus prendas», lo blanco voló, piel a piel, poro a poro, conociendo cada centímetro uno del otro, sin prisas, con ganas, mezclando la pasión con la ternura, descubriéndose, sorprendiéndose, estremeciéndose, manos entrelazadas, abrazados, radiantes, relajados, felices.

Tendidos con la sábana encima, ella respiró profundo, «ya recordé, había decidido terminar mi relación con Nick, justo lo haría el día del accidente, en la noche, es buena persona, pero en realidad no lo amo», «las cosas claras así en mejor», «voy a sacar tu ropa de la secadora, ya está lista», Joan, se estaba enamorando, se sintió aliviado, regresó con la pijama quirúrgica, bata, todo seco, «cambio ropa por besos», él rápido a pagar su deuda, «vamos a desayunar, necesito alimentarte», se vistieron, juntos a preparar omelettes, ella picaba fruta, él hábil con daba la vuelta con el sartén por el mango, ella preparó el café, los corazones parecían flotar en el aire. Se sentaron en los bancos de la barra, él la invitó a cenar a su casa, ella aceptó, él iría por ella en la noche, aclaró que tendrían una pijamada, ella se reía, «me gusta como lo dices», «hablamos más tarde», se besaron, él se fue a trabajar.

Madeline recogió las cosas, metió en la lavavajillas los platos, ya en su habitación, arregló la cama, abrazó la almohada que usó Joan, percibía su olor entre loción y limpio, todo había sucedido tan rápido, esa comunicación que ya tenían, esa confianza que le inspiraba, desde que estaba en el hospital, comenzó a percibirse así con él, «un hombre maduro, que sabe lo que quiere, me encanta», pensaba eso, cuando de pronto sonó el timbre, le había dejado dos mensajes a Nick pero no contestaba, no esperaba a nadie, caminó hacia la entrada, se asomó por la mirilla, era exactamente quien no le respondía, respiró profundo.

Lo saludó con un beso en la mejilla, una señal del frío hielo en el que se sentaría, al entrar la sensación de estar rodeado de pingüinos, la temperatura era bajo cero, todo lucía diferente, aunque no había movido muebles, ni cambiado la decoración, ella misma, parecía otra persona, recordó lo que le mencionó Franco, podía presentar una transformación, además, estaba resplandeciente. Ella le ofreció un café, él aceptó, se sentaron en la cocina, ella le agradeció, que le cuidó las plantas, estuvo pendiente de su persona, él escuchaba. «Ya recordé el accidente, las cosas que pasaron antes, me entregaste los documentos que recuperaste, lo cual te agradezco. Lo que te pasó con Loretta, te sedujo, la llevaste a comer. Luego, él día del accidente, salí de la inauguración de un restaurante italiano, hablaba por teléfono, alcancé a verte en la terraza del lugar que se encuentra justo al cruzar la calle, estaba ella en la misma mesa, después de eso, vi negro», «quiero explicarte, no pasó nada entre nosotros, ese lugar es donde la llevé a comer, el dueño es mi amigo, los presenté, se gustaron, ahora son pareja, ella se disculpó conmigo, me entregó los papeles, de hecho estuvo en varias ocasiones en el hospital con Franco, pendiente de ti, también tu amigo Amal, el señor Perkins, también», «Nick , te creo, no te preocupes, ese día yo estaba decidida a hablar contigo, la relación que teníamos, la verdad, no caminaba, los dos queremos cosas diferentes, tengo mucho que agradecerte, quedemos como amigos».

Nick, sentía estar dentro del hielo cuando se rompe, la persona se sumerge en aguas heladas, de pronto le escuchaba lejos, cada vez más, escuchó una especie de zumbido, se mareó, ella no le entendía que le decía, apenas articulaba palabras, la vista se le nubló, se agarró el brazo, después, con las manos en el pecho, hizo un gesto de dolor, hasta que no logró evitar desplomarse, quedó inconsciente, de inmediato le llamó a Joan, le envió una ambulancia, ella le hizo compañía.

Cuando llegaron al hospital, los recibió Joan, le pidió esperara en la sala, se quedó con el celular de Nick, respondió una llamada, decía Franco, le explicó lo que había sucedido, él le dijo saldría para allá de inmediato, las noticias tardaban. Apareció Franco, se sentaron a platicar, él le platicó que últimamente, bebía más de lo que acostumbraba, había comenzado a fumar, había dejado de hacer ejercicio, estaba de cabeza, sus buenos hábitos, abandonados de un día a otro, además del estrés. Continuaron conversando, él le platicó la historia de como se conocieron, era un hermano, en verdad, por muchas cosas le estaba agradecido. Él le platicó de su relación con Loretta, le comentó que sabía de su intento de seducción con Nick, Madeline se quedó sin palabras, le pintó otra imagen de ella. De pronto, entró en la sala de emergencias, la mujer de quien hablaban, un silencio sepulcral hizo acto de presencia, la tensión se podía cortar como se rebana una hogaza de pan que tiene días, se miraron, sin emitir sonido alguno.

Sentada en un cojín de meditación, descalza, con una taza de tisana de fresas con vainilla, un toque de jengibre, escuchando Andrea Bocelli-You’ll Never Walk Alone, agradezco tu valiosa presencia, tu taza junto al sofá te da la bienvenida.

Respira profundo. Inhala emoción y exhala amor…

Fotografía de Elvira González.
Fotografía de Elvira González.
Fotografía de Elvira González.
Fotografía de Elvira González.

Continuará…

Publicado por elvira797mx

Estimados lectores... Bienvenidos a has-sent-i-do-que.blog Este es un espacio dónde espero se sientan cómodos leyendo, pues yo disfruto y aprendo escribiendo lo que siento y pienso... Gracias

14 comentarios sobre “#23 Más que una expresión…

  1. Bueno! Vaya tensión .. las imágenes como de costumbre, apetecibles, sanas, despiertan sensaciones. Nick se repondrá, se ha librado de una buena .. así es el amor no correspondido, un corazón triste. Así es la vida.
    Muy bueno el capítulo.
    Que tengas un bonito fin de semana, besos. ✨✨

    Le gusta a 3 personas

    1. Mi querida Diana, aquí leyendo tu mensaje 15 horas después… Ahora si que me he pasado…ja ja,ja,,, Gracias a Dios hay trabajo…
      Te agradezco mucho tu comentario, siempre, interesante y esperado. Me hace feliz que te gusten las fotos, así es Nick se repondrá, corazón partido, ya encontrará su pegamento, ja,ja,ja…
      Encantada de que sea de tu agrado.
      Bonito fin de semana también para ti, besos

      Le gusta a 1 persona

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