#8 Más que una expresión…

Por: Elvira González.

Madeline entró al baño en casa de Amal, para quitarse la blusa, lavar la mancha que le dejó el té chai, el enrojecimiento por la temperatura, ya se había desvanecido, después de mirarse en el espejo, procedió a lavar el área del escote de su sofisticada blusa color negro igual que la prenda de encaje que lucía abajo, observó el lavabo el cual se encontraba impecable, al igual que el resto del lugar, los muebles blancos, el azulejo color paja, una pequeña planta, una vela aromática de mandarina, un caracol grande, encima de un mueble de madera con unas repisas, toallas enrolladas que sin querer, quizás, combinaban, en forma armoniosa, junto a la ducha una mesa con unas botellas de productos de higiene personal, unos jabones artesanales, de cítricos y romero, definitivamente olía a limpio, al terminar de limpiar la prenda con el líquido que le dio él, lo que resultó una maravilla de producto, se colocó una toalla un poco más pequeña cubriendo la parte arriba, aunque eso resaltaba sus atributos y las cintas del encaje en los hombros, todavía más provocativa, abrió la puerta, al verla, él se quedó con la boca abierta, sus ojos tenían que hacer un esfuerzo para no quedar incrustados en el lugar donde sus manos deseaban estar.

Ella de pronto se desprendió de la toalla, se la aventó, él no se contuvo más la rodeó con los brazos, mientras sus manos eliminaban el encaje, se besaron, con la danza de las lenguas pasándose mensajes, la levantó, ella no opuso resistencia alguna, la dejó caer sobre la suave cama, ya le había desabrochado la ropa a él, ella le dijo que le quitara todo, la temperatura subía cada vez más, en un instante sonó el celular de Amal, era Katie de la oficina, necesitaban urgentemente volver a tomar algunas fotografías para la edición de su sesión de recetas, por órdenes del director. En ese momento, él reaccionó, tan solo estaban sentados muy cerca, ella se inclinaba hacia él, le acababa de poner la mano en la rodilla, él se derretía con la vista panorámica, la toalla, parecía estar a nada de caerse, se encontraban en medio de una profunda conversación, ella por primera vez hablaba de su Gerard. Con la llamada se cortó la comunicación y la fantasía que pasaba por la mente de él. Ella entró al baño a para ponerse la blusa, dejó la puerta abierta, parecía que deseaba que él la mirara, así fue, tomó unas cosas de la cocina y salieron, en el camino, ella le hizo saber que le había sorprendido su departamento, con un ambiente acogedor, zen, muy organizado.

Al regresar a la oficina los recibió Katie, ya estaba en la cocina con todos los ingredientes listos, necesitaba trabajar rápido, Madeline se fue a su oficina, escribía en su laptop, mientras pensaba en la forma que la miraba Amal, sintió su deseo, lo cual la inquietaba, se mordió el labio inferior, sonó su celular, era Nick, le tenía una sorpresa, además de algunas cosas que platicarle, acordaron cenar juntos, una de esas noches llenas de pasión, es lo que necesitaba. Fue a asomarse a la cocina, se escuchaban risas de Katie con Amal, le daba la impresión de que utilizó como pretexto lo de las nuevas fotos, ella se había sentado en la mesa de la cocina, muy juguetona con el chef, le coqueteaba con descaro, claro que Amal, parecía divertido con ella, al final no había ocurrido nada entre ellos, pero la observaría.

Perkins al verla la llamó para hablar con ella en su oficina, le pidió se encargara de solicitar todo lo que hiciera falta para realizar mejoras en el área de trabajo de Amal, Madeline, estuvo de acuerdo, se encontraba trabajando en ello. “Sabes, me parece una mejor idea llevarlo de compras, así él elige lo que le hace falta, ¿estás de acuerdo con mi plan?” El señor director difícilmente le negaba algo a su mejor crítica. Lo llevó a la cocina para ver si ya tenían listas las cosas para la edición, lo cual provocaría la interrupción del coqueteo de Katie, quien casualmente había ensuciado la filipina de Amal, estaba muy cerca de él quitando la mancha, a punto de besarle, el jefe, tosió un poco al ver lo que ocurría. El chef ya tenía listas las nuevas fotografías, se las mostró, parecían aún más profesionales que las primeras, recibió una felicitación por eso, le solicitó a la encargada de las impresiones, agilizara su producción.

Entonces se quedaron Amal y Madeline solos en el área, ella se acercó a ver las tomas mientras se acercaba inclinándose frente a él, ella tocó el dorso de su mano, agradeciendo por su hospitalidad en su casa, “en verdad estaba disfrutando el chai, hasta que a mi blusa se le antojó, gracias, por curarme la quemada”, después de suspirar, “veo que no quedó enrojecida tu hermosa piel”, le expresó casi sudando, otra vez sus ojos se lanzaron de clavado para sumergirse en el escote, “tienes buenas manos”, él se quedó mudo, deseaba sentarla en el mueble, para hacerle cosas que no se atrevía a decirle, él le mostró una cicatriz grande que tenía en el ante brazo, ella la rozó con sus dedos, de forma muy insinuante, mientras él le contaba que esa la tenía cuando preparó su primer banquete, con el horno de gas. Ella le prometió mostrarle una cicatriz grande que tenía, de cuando comenzó a trabajar con Gerard, además de platicarle la historia, pero eso sería en otra ocasión.

Sonó una alarma del celular de Madeline, tenía que irse, se despidió de él con un beso en la mejilla, advirtiendo que al día siguiente irían a comprar artículos de cocina, él le besó la mejilla, se quedó con el aroma de su fragancia, suspiró otra vez, al ver el movimiento que tenían sus caderas al caminar, terminó de recoger todo.

Madeline, quería llegar a su casa, necesitaba con desesperación a Nick para apagar ese fuego interior, que no apagó con Amal. Entró había un camino de pétalos de rosa directo a la sala, en la mesa había unos platos con sushi, unas copas de vino, en el centro una caja que parecía de una joyería, se sentó en la sala botó las zapatillas, de pronto se escuchó música de saxofón muy sensual, de pronto, sintió las manos de su amante, en sus hombros, rodeando su cuello para ponerle una gargantilla que tenía dos hilos colgantes, de al final remataba con dos perlas, las cuales acomodó metiendo las manos en el centro de su escote, aprovechando para elogiar sus atributos, ella volteó a verlo para besarse ardientemente, mientras las manos de ambos se dejaban fluir por la creatividad hecha pasión, él se siguió tras de ella, provocando que se le erizara la piel, después, con menos prendas la llevó a tocar las estrellas…

Amal en su casa, no podía dejar de recordar las imágenes que capturaron sus ojos, pensar que algo parecía estarse cocinando entre ellos…

Sentada en el tapete de yoga, descalza, con una taza de té de frutos rojos, te recibo, disfruta el sillón y la visita al blog. Gracias por tu presencia.

Respira sintiendo. Inhala amor y exhala pasión…

Fotografía cortesía del Chef Satendra. (Síguelo en Instagram @chef_satendra)
Fotografía cortesía del Chef Satendra.
Fotografía de Elvira González.
Fotografía de Elvira González.

Continuará…

Publicado por elvira797mx

Estimados lectores... Bienvenidos a has-sent-i-do-que.blog Este es un espacio dónde espero se sientan cómodos leyendo, pues yo disfruto y aprendo escribiendo lo que siento y pienso... Gracias

14 comentarios sobre “#8 Más que una expresión…

  1. Qué placentero aparece el día de hoy, mi querida Elvira .. ! Me gustan las fotografías, la pared escarchada pintada de blanco, los detalles .. eres muy especial. Gracias por este capítulo tan jugoso .. uhm .. recuerdo unas manzanas de sidra que hoy ya no parecen existir .. eran dulces, pequeñitas .. y su corazón de verde agua ..
    Beso ✨

    Le gusta a 2 personas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: