#7 Más que una expresión…

Por: Elvira González.

Amal estuvo hasta la madrugada cambiando la ambientación del departamento, con la creatividad como visita, fluyó de tal forma que hasta él mismo quedó sorprendido, utilizó algunas piezas que estaban sin empacar, colocó a su Lord Ganesha en un lugar especial, era muy espiritual, pero se encontraba en el medio de dos religiones, tal vez un poco más inclinado por la de su madre, al final el llevaba sus creencias de forma personal, era un hombre integro en toda la extensión de la palabra, tenía sólidos y bien asentados principios, en resumen, un educado caballero, aunque por otro lado llevaba la pasión circulando por sus venas, era además un romántico, cuando una mujer le gustaba, difícilmente se le resistía, sabía como enamorar, esas cualidades eran herencia de su padre, quien le había enseñado a cantar en Italiano, llevar una serenata a la media noche, el cual hablaba con total fluidez, su padre siempre le decía que llevara una serenata a la media noche cuando encontrara a su verdadero amor, lo cual él hizo con su madre, eso, además de otras tantas pruebas de amor, fueron el resultado de que su mamá aceptara enfrentar la rigidez de corazón del abuelo de Amal, la abuela, era un verdadero dulce, fue la que bañó en azúcar el alma de su esposo hasta ponerla en el fuego dejando que aflorara su amor como caramelo derretido, permitiendo esa unión, por eso el papá, un católico italiano se convirtió al hinduismo, por muchos factores, sus padres seguían profundamente enamorados, con ese ejemplo, pese a la diferencia cultural, entonces para el talentoso chef era indispensable casarse por amor, sin importar que fuese de otra nacionalidad.

Organizó su pequeño escritorio, hasta las fotos de sus viajes estaban listas para mostrarse, se fue a dormir con esa sensación de tranquilidad proporcionada por el orden y la armonía. Muy temprano sonó su despertador, abrió los ojos de inmediato, mientras colocó su té chai en el agua caliente, entró en la ducha, se vistió, estaba listo, comió una roja y jugosa manzana, al tiempo que preparaba un emparedado de huevo, en pan de semillas, le untó pesto, con una rebanada de queso, germinado de alfalfa con kale altos en antioxidantes además, se sentó a comerlo lo había tostado, su té estaba con espuma de leche, sabía delicioso, ese aroma a especias siempre lo hacía sentir calor de hogar, suspiraba, antes de salir recordó llevarse dos frascos de pesto, pues lo necesitaba para una receta que elaboraría.

Madeline, por su lado despertó al lado de Nick, comenzaron a besarse, cuando se percató que tenía rastros de pastel de queso en el escote, culpó a su cariñoso amante por no haber limpiado bien el área, para solucionar tal inconveniente, la llevó a la ducha, abrazándola por detrás, entre el agua caliente, la espuma, una dosis muy adecuada de besos, caricias y más, lo cual le provocó un estado de ánimo ideal, mientras ella se arreglaba, él fue a preparar el desayuno, vestida con un pantalón que definía muy bien sus curvas, una blusa larga con un escote un poco en la espalda y en el frente, toda de negro, accesorios, mucho perfume, el cabello recogido. Al verla Nick le besó el escote frontal, estaba muy provocativa, sintió celos, solo se dieron unos besos, lo dejó con más ganas de verse en la noche, después del café, salieron cada quien rumbo a sus obligaciones, él tenía una apretada agenda, no dejaba de pensar en la forma que se vestía para ir a trabajar, pero sabía que no debía de objetar nada.

En la oficina, ya se encontraba Amal, el aroma del café recién tostado, resultaba tan provocador, sumado al del pan de especias saliendo del horno, caminó de puntas para no hacer ruido, escuchaba música Adagio (Albinoni) con chelo, él tarareaba la melodía, lo cual le causó admiración, pues no se había topado con alguien que se emocionara tanto con el género clásico, al entrar a la cocina le observó sacando del molde cada pieza con tal cariño, se cuestionaba como haría otras cosas. “Buenos días”, estaba tan absorto en sus labores que se sobresaltó, respondió preguntando si quería un café para probar la esponjosa mezcla de especias, se sentó rápidamente, “menos mal que solo quise desayunar fruta y yogur con granola”, pensó, al primer mordisco, tuvo una explosión de sabores en sus papilas gustativas, cerró su ojos un instante, comenzó a decir “canela, cardamomo, gengibre, mmm, tiene algo más, mmm esto es una delicia, será anís estrella o no sé, mmm, Amal esto es increíble, de verdad te lo digo, yo no soy muy fácil de complacer”, él sonrió, se sentó junto a ella con una taza de aromático, “espero le guste al señor Perkins, es una de las recetas que quiero publicar, es realmente de fácil elaboración”, ella asintió, dos minutos después, entró el señor director, saludando, sin resistirse a preguntar sobre la mezcla de aromas, que flotaba por toda la oficina, tras él, apareció Katie, una hermosa chica de origen asiático, que trabajaba en la edición de la revista, ahora colaboraría muy cerca del nuevo chef, ella tenía los ojos muy expresivos, delgada pero con sus atractivos no tan voluptuosos, larga cabellera negra, se quedó flechada al verlo, alto su piel tostada, la profundidad de sus ojos grandes, enigmáticos, se sonrieron mutuamente, mientras de servía una taza con una pieza de pan, ella le coqueteó abiertamente, a él no le disgustó la idea.

Madeline, sin embargo, se sintió incómoda, estaba con Nick, quien le encantaba, la hacía sentir muy bien, satisfecha con la relación pero deseaba toda la atención de Amal, por un lado lo provocaba y por otro lo frenaba, no sabía a donde la llevaría la relación laboral con él, pero, no esperaba que apareciera Katie, quien era muy sexy, no necesitaba interrupciones en el juego de emociones con el varonil chef. Ella era amante del control, acostumbrada a que le rindieran, disfrutaba que le temieran al emitir sus críticas, así se sentía poderosa, le gustaba mandar, dominar en cada situación, eso es lo que aprendió con su amado amante y maestro Gerard, a ser una dama empoderada, fuerte, dura, le provocaba fuertes dosis de dopamina, a la que había desarrollado una fuerte adicción, pensaría en una estrategia.

Un rato después, Amal preparó espagueti al pesto, otra receta para “las recetas de la casa”, todos lo probaron, claro que antes se dedicó a sacar las fotos necesarias, Katie lo abrazó para felicitarlo por la calidad de su trabajo. Madeline, lo elogió, le recordó que necesitaba conocer la cocina de su departamento para poder hacer ajustes en la del corporativo, así que le pidió que salieran más temprano para ir de una vez, él aceptó, salieron juntos. Al llegar al lugar, él se descalzó entrando, le pidió a ella que hiciera lo mismo, todo lucía limpio, ordenado, encendió un incienso de sándalo y canela, colocó una vela junto a Lord Ganesha, mientras le explicaba que es quien mueve los obstáculos, le tenía mucha fe, le ofreció té, ella aceptó, le mostró todo el espacio, la cama tamaño matrimonial, se encontraba cubierta por un mándala, tenía algunas plantas, en la cocina ella se le acercó mucho, inclinada hacia él, veía las especias que tenía, él no pudo dejar de ver la profundidad de su escote, cerraba de pronto los ojos, inhalaba su perfume de toronjas con duraznos, necesitaba sentarse en un bloque de hielo, no la entendía, a veces sentía que lo deseaba, otras que le parecía poca cosa para ella, de pronto, al beber el chai, ella se lo tira encima entre el cuello y el escote, la temperatura era alta, actuó rápido, con una toalla fría le limpió, sacó un remedio para las quemaduras, ella lo miró para provocar y ver hasta donde resistiría, él tuvo que respirar profundo para contenerse, ella le pidió pasar al baño, él le proporcionó otra toalla limpia, le ofreció un quita manchas muy efectivo que tenía, pues el té tenía leche, la blusa negra…

Sentada en la pelota de pilates, descalza, con una taza de imaginación, te comparto una junto al sillón, agradezco tu paso por el blog.

Respira. Inhala amor y exhala con pasión…

Fotografía de Elvira González.
Fotografía de Elvira González.
Fotografía de Elvira González.
Fotografía cortesía del Chef Satendra.(Síguelo en Instagram @chef_satendra).

Continuará…

Publicado por elvira797mx

Estimados lectores... Bienvenidos a has-sent-i-do-que.blog Este es un espacio dónde espero se sientan cómodos leyendo, pues yo disfruto y aprendo escribiendo lo que siento y pienso... Gracias

8 comentarios sobre “#7 Más que una expresión…

  1. Buenos días querida Elvira, aquí leyéndote, viendo tus recetas, el colorido, el sabor .. el té chai aromático .. envuelves las sensaciones humanas con una auténtica profusión de perfumes y viandas .. maravilloso.

    Tu escritura diferente no pasa desapercibida. Te mando un abrazo fuerte, eres encantadora.

    Beso ✨

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      1. Es verdad eso de que uno escribe para dar versiones de nada de lo que se escribe a quien lo lee. Cada cual interpreta a su modo, y ese debe de ser el misterio de la literatura universal. Íntimamente, nos leemos a nosotros mismos en el otro pero .. ¿quien lo diría?

        Besos, Elvira. ✨✨

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