#6 Más que una expresión…

Por: Elvira González.

Amal llegó muy temprano a la oficina con toda la actitud y la dedicación, creó una ambientación, sobre una hermosa tela, colocó algunos elementos que representaban la cultura India, así los sabores, las texturas, los colores, aromas y hasta la música combinarían perfectamente, de una forma sencilla transformó ese espacio, logrando un efecto que transportaría sus mentes a su país de origen, en verdad, quería crear más que una expresión culinaria, hacerlos sentir emociones en cada bocado, para conectar con sus almas. Madeline caminó sigilosamente al oír la voz de Amal cantando la música que escuchaba, la bella melodía inspiraba a las ganas que tenían sus caderas para moverse, la combinación de aromas le provocaron el apetito, ella lucía una falda larga con abertura de los dos lados, una blusa de encaje larga con un top abajo, que dejaba ver su ombligo, sus atributos saludaban ligeramente en la parte de arriba, al coordinado lo acompañaba una pashmina, todo en color mauve, unos pendientes largos junto con un brazalete acentuaban su elegancia, parecía que se había esmerado en verse más sensual que nunca, el cabello suelto con ondas, el perfume, el cual percibió Amal, apenas se asomó, se emocionó al ver que le sonreía al darle los buenos días, “¿qué es todo esto, se ve genial?”, cuando terminó ella de preguntar, apareció el señor Perkins, quien elogió lo elegantes que se veían los dos, además de admirarse de la ambientación de la mesa.

Amal los invitó a sentarse, comenzó a servirles las pequeñas porciones, de forma muy creativa, acompañados de un lassi de mango, servidos en unas copas peculiares, adornadas con un trozo en mango, Madeline, no dejaba de nombrar cada ingrediente que percibía su paladar, claro acertó con el Tikka masala, un delicioso curry el cual preparó con cordero, Samosas, Kati roll, arroz y algunos chutneys, de pronto, no lograba descifrar todos los ingredientes que había utilizado, lo cual era algo que resultaba muy extraño en ella, eso implicaba un reto, estaba fascinada, el director, no paraba de comer, repitiendo que había magia en esos sabores. Al final también probó sus creaciones, se sentía muy satisfecho, acababa de abrir otra puerta en su trabajo, tendrían una nueva sesión llamada “las recetas de la casa”, debían ser cosas sencillas de fácil ejecución, para atraer más suscriptores. Cerraron la junta con té chai preparado que preparó en su casa. Madeline le dijo que necesitaba conocer su cocina para ver las cosas que necesitaría implementar, haciendo mejoras en la que tenían ahí, para convertirla en su laboratorio, harían muchos experimentos.

Solo de pensar que Madeline iría a su departamento a conocer su cocina, lo puso un poco nervioso, necesitaba hacer unos cambios en su casa, todavía no sentía estar listo para recibir vistas, su espacio era reducido, aunque por el momento funcionaba bien así, por su mente ya pasaba la idea de buscar algo más amplio. Por otro lado tener en las manos el nuevo proyecto donde se publicarían sus recetas, le inyectaba energía más que si tomara el contenido de un frasco multivitamínico, implicaba más trabajo, ejercitando su creatividad al máximo, algo en lo que era realmente bueno, claro que no presumía de ello, era un hombre al que habían educado para tener los pies en la tierra y ser agradecido. Cuando terminó de recoger sus cosas las coloco en una cesta en la que transportó, Perkins entró a hablar con él, le informó que ya tenía autorizado el incremento a su salario, dependiendo de lo exitoso que resultara, mejorarían las condiciones laborales. Necesitaba trabajar para presentar las primeras recetas, más tarde irían a la apertura del restaurante de comida de la India.

Madeline en su oficina, se encontraba leyendo la información sobre el restaurante al que asistiría, para realizar una crítica gastronómica, como solía hacerlo, esta vez la acompañaría Amal para tomar las fotografías. Pasó el tiempo, con anticipación salieron rumbo al restaurante, el lugar era una hermosa casa al estilo de la India, se escuchaba música que combinaba con el lugar, sentados en una mesa muy bien arreglada, se acercó el dueño el señor Ranjit, quien resultó ser familiar de unos vecinos de su madre, los invitó a conocer la cocina, era amplia, todo se encontraba bien organizado y limpio, ella no solía conocer las cocinas, lo que le había resultado interesante, ella no perdía detalle, observando todo con su lupa como de inspector. Les sirvieron la comida, disfrutaron cada bocado, como pocas veces quedó muy complacida, él tomó unas fotos realmente buenas, con su toque original, seguro que le imprimiría un enfoque muy especial, después de un rato, ella le ofreció dejarlo en su casa, al llegar, él le agradeció y ella lo felicitó nuevamente por lo que preparó para ellos, reconoció que no era fácil que la sorprendieran de tal forma. Se miraron de esa forma en la que no se sabe si la persona quiere un beso, o un abrazo, parecía que se estaba transformando la atracción entre ellos.

Madeline no tenía intenciones de enamorarse, eso para ella era complicarse la vida, no quería dar explicaciones a nadie, menos que la lastimaran, Amal, tenía su encanto, pero, se encontraba realmente satisfecha con Nick, con quien tenía planeada una sesión de esas que disfrutaba tanto, le hacía sentir justo lo que necesitaba. Llegó a su lujoso departamento, apenas se quitaba los tacones, cuando llegó su sensual hombre que le llevaba pastel de queso, pues era uno de los favoritos de ella, él traía puesta una camisa azul con una corbata en juego que era regalo de ella, aprovechó que la tenía puesta, para aferrarse a la prenda, lo acercó tanto, comenzó a besarle, él la subió a la mesa de la cocina, junto estaba la caja con el pastel, ´la elegante ropa de ella salió rápidamente, solo el encaje de dos piezas le quedaba, ella lo motivó a que se despojara de la ropa, continuaban comiéndose a besos, de pronto ella abrió la caja para pellizcar el postre, jugaron un poco, él la acariciaba como si nunca lo hubiese hecho, ella lo prensó entre las piernas, la mesada de la cocina estaba hecha de material muy resistente, pasó dos pruebas esa noche, luego la cargó la llevó a la habitación, para darle su tan solicitado masaje de pies, platicaron un poco mientras sus manos aliviaban el maltrato de las zapatillas que usó todo el día, percibió que Amal podía convertirse en su competencia, algo en el tono de voz al referirse a él, le había detonado una alerta, era muy perceptivo.

Amal, en su departamento movía muebles, estaba planeando como hacer que luciera más amplio, solía ser ordenado, quería lograr una atmósfera más zen, pensaba en lo hermosa que lucía con ese traje de falda larga, con detalles de encaje, que dejaban admirar sus curvas, de pronto, recibió la llamada de su madre, quien le estaba enviando las fotos de una chica nacida en su mismo país, pero que por el trabajo se había mudado cerca de donde estaba él, le insistió en que la contactara, así podría tener a alguien con sus mismas costumbres cerca. Al ver la foto de la joven, le pareció bonita, pero totalmente diferente a Madeline, suspiró.

Sentada en un taburete, descalza, con una taza de una infusión buena para la emoción, te dejo la tetera junto al sillón, gracias por tu visita.

Respira. Inhala amor y exhala pasión…

Fotografía cortesía del Chef Satendra. (Síguelo en Instagram @chef_satendra).
Fototgrafía cortesía del Chef Satendra.
Fotografía cortesía del Chef Satendra.
Fotografía de Elvira González.

Continuará…

Publicado por elvira797mx

Estimados lectores... Bienvenidos a has-sent-i-do-que.blog Este es un espacio dónde espero se sientan cómodos leyendo, pues yo disfruto y aprendo escribiendo lo que siento y pienso... Gracias

10 comentarios sobre “#6 Más que una expresión…

  1. Buenos días Elvira. Leo tranquilamente este nuevo texto disfrutando a tus personajes en una atmósfera romántica como salida de un perfume acabado de abrirse .. sale y se expande mezclándose en la fragancia de la vida ..
    Cautivador.
    Te dejo un beso grande entre el sonido revoltoso de los pájaros que revolotean por aquí ..
    Que tengas un precioso fin de semana. ✨

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    1. Buenos días Diana, bueno hace nueve horas, estoy disfrutando de la tercera taza de café del día, mientras leo tu hermoso y gratificante comentario, el cual valoro mucho.
      Por aquí han cantado las aves hace un rato, es un regalo escucharlas.
      Que tengas un lindo fin de semana, lleno de todo lo que te gusta.
      Gracias, gracias, gracias.
      Y mucho cafe, un abrazo.

      Le gusta a 1 persona

    1. Querida Roxana, agradezco profundamente, su gentileza al leer mis letras, su comentario me motiva a seguir escribiendo. Me hace muy feliz que sea de su agrado.
      Muchos saludos y cuídese bien.
      Con cariño y respeto también.
      Elvira.

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