#10 Un viejo espejo…

Por: Elvira González.

La noche anterior se había enterado de la existencia de Anand en la vida de su tía, quien le había presentado a él a su esposa Alice, estaba impresionada, pues además la conocería, le llevaría una caja que le dejó su difunto marido a la persona que los presentó, ¿qué secretos guardaría? aunque ya no la tenía físicamente con ella, la que fue su segunda madre no dejaba de sorprenderla, parecía que estaba viviendo en una novela, cada día iniciaba un capítulo nuevo, cada personaje algo interesante le aportaba y ella podía construir lazos importantes, «cada persona que se cruza en nuestro camino viene con un propósito, me queda muy claro», se quedó pensando en eso, de pronto sintió sed, el sol estaba en su apogeo, sacó una pequeña mesa plegable y la llevó al jardín, luego del refrigerador tomó la jarra con infusión de manzanilla, romero, rodajas de jengibre y limón, endulzada con un toque de miel de abeja, agregó algunos cubos de hielo, la colocó sobre una charola junto con tres vasos, unas servilletas, la llevó para dejarla sobre la mesa, sirvió la bebida, les dio a Joan y a Barry, quienes lo agradecieron, ya se notaba el avance el el jardín, el huerto estaba quedando fabuloso, además de estéticamente hermoso, les recordó la invitación a comer, «no los interrumpo más, nos vemos al rato».

Entró, fue directamente a colocar un pedido de velas en sus cajas, Fink las iría a recoger personalmente, había aprovechado para hacerle su lista, necesitaba harina, miel, pan, huevos, jamón, queso, un frasco con pesto, una bolsa de pasta, una barra de mantequilla, tres litros de leche, los productos que vendía su tío adoptivo, eran de muy buena calidad, todo el pueblo compraba en la tienda de él. Las frutas y vegetales ya se los compraba a Barry. Revisó sus atados de hierbas que colgaba para que se secaran, checó su producción del licor de hierbas, estaba en eso cuando tocaron a la puerta, aunque se encontraba abierta, «¡hola! Ele ¡estás ahí?», «pasa Fink, ahora salgo», se saludaron con un fuerte abrazo, «hueles a licor de hierbas ¿ya está listo?», «casi ¿quieres probarlo?», «mejor después, gracias, sin comer, mejor no y Betsy hoy tiene mucho trabajo, me canceló, comeríamos juntos», «pues, por mi quédate aquí a comer, van a comer aquí Barry y Joan, hoy terminan con el huerto y el jardín», «me encanta la idea, gracias, así tenemos tiempo para platicar», «¿ya sabes que Óscar ya regresó de viaje?», «si, de hecho me llamó, viene mañana a arreglar el viejo reloj de mi tía, ya ves que se lo regaló Rickard, era algo muy valioso para ella, le decía el reloj del amor», «así es, lo recuerdo bien, yo le ayudé a él, fuimos a recogerlo donde lo compró, es una antigüedad, si no mal recuerdo es de 1815», «eso dijo el especialista, por cierto me invitó a salir», «Óscar es un buen hombre, lleva más de nueve meses en el pueblo, me agrada, la verdad John, es buena persona, pero no es el adecuado, me dijo Betsy que ya tiene una novia, allá donde se fue a vivir, estaba muy entusiasmado contigo, también me comentó que es un poco ojo alegre, pero el relojero está más maduro, tengo muy buenas referencias de él», «gracias por cuidarme tío».

Sin preguntarle le sirvió de la infusión refrescante, «voy a preparar arroz, con frijoles, tomates rojos, granos de elote, aguacate, para acompañar las pechugas de pollo marinadas que tengo, gracias al helado de chocolate con pedazos de cerezas y nuez, que me trajiste de regalo, ya está el postre listo, mientras Ele cocinaba, Fink le hizo saber que «,Betsy y yo pensamos seriamente en vivir juntos, es una mujer tan linda, inteligente, completa, parecemos novios de secundaria, no dejamos de ser cariñosos, platicamos por horas, tuviste buen tino en presentarnos, me queda muy claro que eres como tu querida tía Eleanor, llena de magia», ella le sonrió, agradeciendo por su gentil cumplido, de pronto, ya estaba lista la comida, salieron al jardín, resulta que ya se habían visto alguna vez Barry y él, a la que no habia visto era a Joan, en lo que fueron a lavarse las manos para sentarse a comer, Ele le platicó que habían conocido su amigo Simón, el chef, que Joan y él se habían gustado mucho, Fink le hizo saber a Joan que conocía muy bien a Simón, que se lo recomendaba, Barry, quien no sabía todavía nada de el chef, preguntó, de repente, parecía un poco celoso, pero Fink le propuso ir a verlo, para que con el pretexto de venderle vegetales, lo conociera, así es que tendrían una noche de amigos, disfrutaron la comida.

Con el sabor del helado de chocolate en la boca, Joan llevó a Ele a enseñarle como dejaron el huerto y el jardín, estaba encantada con el trabajo que hicieron, cada vez más le gustaba vivir ahí, Joan le dijo que se quería ir a dar un baño y a arreglarse, tenía una cita con Simón más tarde, Barry y Fink y estaban en camino a tomar una cerveza helada, para platicar con Simón, quien como ya conocía a Fink, no tendría ningún problema en recibirlos, solo por un rato, pues tenía una cita romántica conla bella Joan, conocería al suegro antes de salir con ella. Al quedarse en calma, terminó de recoger los platos, preparó unas tisanas para Marion, quien quería ampliar la carta de la cafetería, en un instante se hizo de noche, preparó leche caliente con chocolate amargo, con cardamomo, jengibre, canela y clavo, se lo subió, en su habitación, encendió una vela de canela, unas lamparas pequeñas, creando un ambiente muy acogedor, con la pijama y el cabello recogido, se sentó en el sillón, en la mesa tenía la taza, después de beber el delicioso y aromático chocolate, sacó otra caja de corazón, con un el anillo correspondiente, resulta que era de Barry, si, el del vivero, quien ya estaba en amores con Marion, quien había sido muy amiga de su tía, así que comenzó a leer. «Querida Ele, estoy segura que si ya estás leyendo esto es por que ya se lo presentaste a mi querida amiga Marion, siempre pensé que encajarían, pero debía esperar el momento adecuado para que se conocieran, conocí a Barry en una población cercana, a la que fui buscando un vivero, del cual me habían hablado bastante, el atractivo dueño, me atendió, estaba de luto pues su esposa había fallecido, lucía triste, tu sabes que siempre me gustaba cambiarle el estado de ánimo a las personas, sobre todo una hombre como él, apagado, pues no, así que me di a la tarea de seducirlo, me había gustado mucho, pero no para casarme con él, si no para cambiarle la vida, así es que lo invité a probar mi licor, al lugar donde me hospedaba, ya con un par de copas encima, lo besé en forma muy apasionada, él es un hombre muy hábil con las manos, claro que reaccionó como esperaba, lo cual disfrutamos por un par de días, es tan varonil, sexy y a la vez tierno, antes de que me fuera me pidió vernos, yo lo convencí de mudar el vivero a este pueblo, me parece que mezcló la confusión con el agradecimiento, lo hice reaccionar, sentirse vivo otra vez, por eso me entregó el anillo, pero le hice ver que solamente era una sensación de bienestar lo que le había generado, pero me pidió conservar el anillo, así es que por eso está con los otros, Marion y él estarán muy bien juntos. Te quiere bien Eleanor».

«Mi querida tía si que sabía como tratar a los hombres, que les hacía que bárbara, haberle propuesto matrimonio todos, que interesante, ya conocía que el buen Barry sería el futuro de la querida Marion, el amor se encuentra volando», «mañana viene Óscar, el sensual hombre de los relojes, es muy atento, Fink me habló bien de él y mi tía confiaba en Fink a ojos cerrados, tendré que arreglarme, usaré algo bonito sin que se note que me esforcé mucho, veremos que pasa con el reloj del amor, ¿qué tendrá adentro?», bostezó, se estiró, bebió lo que quedaba de chocolate con especias, abrazando la almohada, roncó sin darse cuenta. Mientra que ella ya dormía su nueva amiga Joan y el atractivo Simón, cenaban a la luz de las velas en la azotea dónde el chef tenía unas macetas con algunas hierbas, había colocado luces, pétalos, preparó unos ravioles rellenos de queso con espinaca, con mantequilla y pimienta junto con un salmón macerado con miel y mostaza de Dijon, de postre una espuma de piñón, claro que el vino blanco espumoso ayudó, las burbujas eran provocativas, así como el hombre tras el horno, la cena no era lo único que se estaba cocinando, compartían el mismo gusto por la música, escuchaban a Hauser-Sway, con el sabor dulce en los labios él la hizo bailar, abrazándola por detrás, rozaba los brazos y la espalda que debido al vestido se se ataba al cuello, la dejaba desnuda, ella se estremeció como nunca antes, el cocinar no era su único talento, simplemente, la acarició como si fuese lo último que hicieran juntos, aunque ese era solo el comienzo de la gran pasión que se estaba desarrollando entre ellos, las estrellas fueron testigos de esa profunda conexión, comenzando por sus cerebros, bajando por sus corazones, los cuales latían aceleradamente, encontrando acomodo entre femenino y masculino, perfectamente acoplados, perfectamente flechados…

Al día siguiente, abrió los ojos hasta que la alarma del reloj sonó, como si eso fuese una señal, ese fue lo primero que le arregló, Óscar, un rato después se encontrarí, dispuesta a recibirle, a la expectativa de saber, que había encontrado en relación al misterio del reloj que tanto significaba para su tía, se bañó con un jabón líquido especial, tenia notas de canela y bergamota, ese toque cítrico que aportaba, un toque de frescura, además de utilizar un perfume, que acentuaría más el efecto, recordó como olía él, un toque de maderas, romero y limones, se mojó los labios, ese aroma le provocó una sensación, el cabello suelto, aretes largos, un vestido blanco que tenía un escote redondo el cual dejaba un poco los hombros al descubierto, un labial que le daba un toque muy sensual, su cadena con dijes y pulseras, bajó a poner la ropa en la lavadora, la cual estaba atrás de la cocina, se alcanzaba a escuchar desde ahí, encendió la cafetera, tomó un plátano, lo cortó en rodajas, se lo comía mientras cortaba pan de siete granos, le untaba un poco de queso, le colocó unas rebanadas de salami, y tomates pequeños encima lo doró un poco, se sentó a desayunar, de repente le pareció escuchar que el viejo reloj, hacía un ruido, se miró en el espejo de la sala, percibió una sensación extraña…

Te recibo con una taza de aromático café recién hecho, una rebanada de bizcocho de yogur, en la mesa junto al cómodo sillón, agradezco tu gentil presencia, mientras yo sigo sentada en la pelota de pilates, descalza, bebiendo de una taza, una infusión.

Respira. Inhala amor y exhala con pasión…

Fotografía cortesía del Chef Satendra. (Síguelo en Instagram @chef_satendra)
Fotografía cortesía del Chef Satendra.
Fotografía de Elvira González. (Velas de Divinas Velas síguelas en Instagram @divinas_velas)
Fotografía de Elvira González.

Derechos reservados conforme a la ley/ Copyright

Continuará…

17 respuestas a “#10 Un viejo espejo…”

  1. Acabo de desayunar con tu relato, hoy no había huevos, pero si un dulce de yogur, hoy no me lo pido no me gustan los lácteos enhorabuena por tu relato y gracias

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    1. Juan Miguel, te debo los huevos, para la próxima, vale, muchas gracias por tu genial comentario y tu lectura.
      Cuídate bien

      Le gusta a 3 personas

  2. That is a nice terrace garden on your first photo, dear Elvira. I love plants in pots.

    Le gusta a 4 personas

    1. Dear Olivia, thank you so much for your kindness, makes me happy that you like it.
      Taka care.
      Elvira

      Le gusta a 1 persona

      1. Thank you, dear Elvira, have a good new week. Sending you friendly greetings, Olivia.

        Le gusta a 2 personas

      2. Dear Olivia, thank you for your kindness, it is very nice to hear of you. Have a good new week too.
        Sending you a big hug and best wishes.
        Elvira

        Le gusta a 1 persona

  3. Nice article..👌 Actually I have to translate but I really enjoy your posts. Thanks for sharing dear 👍

    Le gusta a 2 personas

    1. Thank you so much for taking the time for read and comment.
      Thank you for your kindness too.
      Best wishes
      Elvira

      Le gusta a 2 personas

  4. Me encanta Elvira González .. Preciosa la letra con las velas, me recuerda a otra E que tiene algo muy similar .. las velas, ese punto de magia maravilloso donde el mundo se transforma en un vehículo transformador, visionario .. uhmm .. me ha llevado lejos tu relato .. eso es difícil hoy en día con tanta moda espiritual encajonada ..
    Las descripciones exactas, emociones intensas, naturaleza .. es un gusto leerte.
    Que tengas un especialísimo fin de semana y un beso grande.
    ¡Muchas gracias por estos relatos!

    Le gusta a 3 personas

    1. Diana, es un placer para mi que me leas, valoro y agradezco tus comentarios, me hace muy feliz que lo disfrutes. Esa letra es de mis favoritas,uní 3,las lime y pinte, son de esas cosas simples que disfruto hacer.
      Muy lindo y especial fin de semana para ti también y otro beso grande.
      Gracias otra vez.
      Cuídate bien
      Elvira

      Le gusta a 2 personas

  5. Una publicación bonita con lindas fotos, Elvira, gracias por compartirlo. Te deseo un buen fin de semana, un gran abrazo Marie

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    1. Querida Marie, agradezco y valoro mucho tu gentileza, el tiempo que te tomas para leer lo que escribo, Me hace feliz que te guste. Lindo fin de semana para ti también.
      Un abrazo grande.
      Cuídate bien.
      Elvira

      Le gusta a 1 persona

    1. Eso me hace muy feliz, le agradezco mucho.
      Un saludo

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    1. Thank’s friend! Take care.

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