#30 Atrapada o en libertad…

Por: Elvira González

Disfrutaron de la comida hindú, después de haberse comido a besos, caricias y más que eso, se demostraron ese amor callado por tanto tiempo, tomaron café y postre de triple chocolate, una crujiente capa de chocolate al 85% de cacao con pequeños trozos de granos de café en la base, relleno de mousse de chocolate, amargo, con leche y blanco, tenía incrustados por encima de la cubierta, finos pedazos de un polvo rústico de cáscara de naranja cristalizada, lo que le aportaba un peculiar contraste al sabor, además de esa mezcla de texturas, que parecían provocar una explosión en la boca, derritiéndose al final la exquisita elección de chocolates, una total seducción en sus paladares, no quedaron ni las huellas de tal delicia, se sentaron en el sillón de la sala a ver una de las películas que tanto les gustaban, la cual se desenvuelve en París, abrazados, se cubrieron con una manta, manos entrelazadas, de pronto un beso, de esos que sutilmente acarician los labios entre dulzura y pasión, se respiraba al amor entre ellos, al terminar la película, extraño, pero no tenían hambre, ella fue a la cocina a preparar una tisana de frutos rojos, llevó una hermosa charola con dos tazas a la habitación, las servilletas dobladas en triangulo, lindo detalle opinó él, se sentaron en la cama, a beber el aromático brebaje preparado con cariño, ella le dijo que se levantaría muy temprano, para ir a casa de Karl, quería llegar antes que él, revisar que no hubiese olvidado ninguna pertenencia, además que estaba decidida a salir de dudas, abriría esa puerta, para saber que tenía escondido, por fin cerraría ese capítulo con Darking, además que debía renunciar al trabajo, “no voy a llevar mi coche, prefiero que me lleve un taxi”, “si quieres te puedo llevar yo y te espero”, “gracias Vin, pero prefiero que no te vea, es muy observador, alguna vez le enseñé una foto tuya, sabes, estaba celoso de ti, no se cómo va a reaccionar es muy posesivo”, “entiendo, ¿qué te parece si me marcas cuando llegue? no me refiero a que me hables, solo que entre la llamada y cuelgas, esa será la señal, en ese momento yo voy por ti, te espero en la gasolinera que está a unos pasos, para que te sientas tranquila”, “eres genial, eso me parece bien”, se abrazaron, un beso de buenas noches, acostados de lado frente a frente, se quedaron dormidos.

Jess comenzó a soñar nuevamente caminaba por los pasillos del laberinto, cada vez más deteriorado, se desprendía de las paredes la capa dorada, oxido por todos lados, el piso lleno de una especie de lodo con cochambre, encontraba la escalera, la hiedra se tornaba negra, con trabajo subía, tenía grilletes en los tobillos, terminando el primer escalón en el piso había charcos de algo que parecía una mezcla de lodo con sangre, había gusanos a lo largo de todo el pasillo, cada vez estaba más oscuro, de pronto sintió algo en el pantalón, era una pequeña linterna, la encendió, parecía como si hubiesen arrastrado un mueble de madera, encontraba a su paso pedazos de algunas piezas, todo era cada vez más extraño, cada paso que daba por el largo camino, la acercaba más al frío, el olor putrefacto se agudizaba, cerca de la lúgubre puerta, salía una luz por debajo, escuchaba los lamentos de una mujer que se encontraba claramente sufriendo, sacaba la llave del bolsillo, casi sin poder controlar su temblorosa mano, de pronto, sentía dos manos que la jalaban con fuerza, hacia atrás, una voz que le decía al oído, “eres mía hasta la muerte”, era la voz de Darking, una fuerte sensación de que se caía al vacío, todo era oscuridad, provocó un grito desgarrador de su parte… “¡Aaaaaah nooo-eso-nooo!”, gritó muy fuerte, Vincent la despertó, rompió en llanto, él la abrazó, Jessie, con trabajos podía articular palabra, minutos después, sonó el despertador, él le preparó una infusión de tila, ella le platicó la pesadilla, la abrazó la tranquilizó, en lo que ella se bañaba, él le preparó el desayuno, jugo de naranja, un bocadillo de huevo, espinacas con queso, café.

Se relajó, vestía unos pantalones, color beige con una blusa blanca, unos aretes y collar discretos, zapatos bajos, muy cómodos, desayunaron conversando, ella suspiró profundo, él le dijo que seguramente, después de concluir todo con Darking, se le acabarían las pesadillas, en lo que ella terminaba su café, el entró a ducharse, ella lavó los platos, salió envuelto en una toalla a darle un beso a su amada, ella le quitó la toalla, jugaron un poco, pero ya era hora de irse, ese gesto la había hecho sonreír, ya estaba su taxi abajo, se abrazaron.

Después de vestirse rápidamente, se sentó, a enviar unos correos, le había escrito su amigo el señor Padney, confirmando una transacción de los negocios que tenian, le adjuntaba fotos de la boda de Asha y Deepak, lucían muy bien, le agradecían que los hubiese presentado, le enviaban una bendición, respondió con afecto. También le confirmaba el envío de las piezas de Tumi pintado a mano el artista Satendra. De la fábrica de mandalas, le enviaban fotografías para confirmar el que era ya su segundo pedido, lo que estaba por llegar seguramente gustaría mucho, llevaba una cordial relación con el fabricante. Siguió por un rato trabajando, de pronto recibió un correo de Marie Darsha, esa mujer sorprendente que se había convertido en su consejera y amiga, ya estaba por casarse, él la actualizó al respecto de su relación con Jess, le respondió que eso la hacía muy feliz, él le agradeció su amistad.

Jessie ya estaba en la mansión, había saludado a la señora Flora, quien la recibió con un café recién preparado, sonó su celular era un mensaje de Karl, su amigo Fu había pasado por él al aeropuerto, en un rato llegaría, lo que no le comentó es que se encontraba desayunando con Chong la madre de su hijo, Silvia de Cuba y el hijo Jonh, que cada día se parecía más a Fu, le comentaron que se casarían días después una ceremonia sencilla, le pidió que fuese su padrino, Darking aceptó.

Se sentía tan nerviosa, nada más de pensar en abrir la puerta, se tomó unos minutos sentada en el jardín, revisó los correos que tenía, sus amigas Susan y Sara le pedían que asistiera a la boda doble con Vincent, respondió que harían lo posible. Suspiró de pensar en viajar con él, An y Harry ya se habían mudado al departamento arriba de la cafetería, estaban felices, le hizo prometer que iría con Vin a visitarlos, la idea le encantó, eso sería genial, le contó que estaba a nada de abrir la puerta, antes de que llegara Karl, lo cual debía de hacer ya, antes de que apareciera por ahí.

Respiró muy profundo, metió la mano en la bolsa del pantalón y sacó la llave, la llevaba en la mano, con el puño cerrado, entró, subió directamente las escaleras, sentía que el corazón le latía más fuerte que nunca, después del último escalón, se detuvo, bajó la mirada, el piso no era el del sueño, suspiró, siguió caminando decidida a enfrentarse a lo que sea, percibió como bajaba la temperatura, el olor, con mano firme introdujo la llave en la cerradura, la giró, crujió, comenzó a abrir la puerta el miedo lo sentía hasta los huesos, salió aire helado, el intenso olor, le dio asco, al entrar notó las telarañas, el polvo, el frío, una habitación grande, un pequeño sillón, con una mesa alta redonda era lo único que quizás no tenía tanto polvo, se notaba que alguien había estado sentado ahí, en la mesa un vaso con algún licor, siguió caminando, un caballete con una sábana llena de mugre y pintura cubría un bastidor, parecía el rostro de Darking, pero no se atrevió a remover la tela, se frotó los brazos, tenía mucho frío, se sentía dentro de una cámara de refrigeración, se tropezó con un martillo en el piso, lo que provocó que se detuviera de una mesa larga, que al parecer tenía manchas de sangre, mugre, pintura, alguna especie de bálsamo, estaba aterrada al darse vuelta en un rincón había una caja como una vitrina antigua, cubierto por una sábana, temblaba de miedo pero sin pensar tiró de ella se descubrió una máquina de coser con una tela unida al hilo, a un lado, otra tela, la cual jaló, estaba dentro una mujer momificada, gritó, “¡nooo!” junto estaba la foto de él con la difunta esposa, claramente era la misma que estaba momificada, por unos segundos se quedó congelada, había una pared con manchas, mugre, residuos, de grasa, unas extrañas herramientas, escuchó la voz, de él, casi no se podía mover, salió lo más rápido que pudo, se tropezó nuevamente con otro lienzo de tela, en un maniquí sin cabeza estaba un vestido de novia viejo, caminó, sentía las piernas temblar, cuando tuvo un pie fuera, escuchó que él la llamaba, “cariño, ¿dónde estás?”, caminó como pudo, para encontrarlo a mitad del pasillo, estaba pálida, al verlo, lo percibió como el mounstro que era, “terminamos, ya no me caso contigo”, el la miró con la mirada penetrante, como si le saliera un demonio de los ojos, ella le dio, el anillo, él quiso abrazarla, “estas rara, ¿qué te pasa?”, “ya no quiero estar contigo”, mientras decía eso caminaba hacia la escalera, con la sensación de que se desmayaría, de pronto, él volteó notó la puerta abierta, “¿qué hiciste?”, él se dirigió rumbo a la puerta que había quedado abierta, gritaba como loco, ella tomó fuerzas, comenzó a correr hacia el estacionamiento, oprimió el control que abría el doble batiente en una forma automática, él corría tras ella, le gritaba con desesperación, “¡no me abandones!”, ella siguió corriendo tan rápido como podía, en ese momento, sofocada, se acordó que olvidó marcar el número de Vincent, él contestó de inmediato, “estoy llegando a la gasolinera”, corriendo llegó, se subió al coche, no podía articular palabra, él continuó manejando para irse a casa, ella comenzó a llorar, mientras decía “es horrible”, se tapaba la cara, Vin, solo le decía “tranquila, respira, ahora llegamos”, la ayudó a bajar del coche, al entrar al departamento de Jess, la abrazó, ella con lágrimas en los ojos, la voz quebrada, comenzó a relatar lo que había visto, él no daba crédito, “¿cómo quieres proceder?”, “está enfermo, no quiero volver a verlo”, “vámonos a tu casa por lo menos unos días”, “lo que me pidas haré”, la abrazó, dejó que llorara un poco más, mientras le comentaba que su mamá había hablado, ya estaban en su casa.

Vincent la ayudó a preparar una maleta, se la llevó a su casa, se sumergieron en la bañera, ya más tranquila, lo besó con pasión, él correspondió, las caricias llenas de amor su pasiones entregaban, fusionándose su almas, ese tipo de amor que se siembra para hechar raíces, todo indicaba que se quedarían a vivir juntos, al día siguiente, Gabriel les llevaría a Pancracio, en el jardín pasarían momentos llenos de alegrías, quizás en un tiempo una pequeña boda organizarían, amor de amigos, amor con pasión, sentimientos compartidos, en días soleados o nublados, escuchando música se quedaron Thousand Years – Christina Perri…

Tal vez los padres de Jess, después de lo que pasaron, por fin se convertirían en abuelos, a Vincent lo querían ya como al hijo que no tuvieron…

Karl Darking, muy solo se quedó, volvió a cerrar la puerta de la helada habitación, como la temperatura de su corazón, hasta que encontrara a alguna inocente y joven mujer a la que pudiese, envolver, seducir y controlar, quizás su amigo Fu, conocería sus secretos, eran confidentes años atrás…

An y Harry compartiendo su vida y la cafetería, a ser felices se aferraron, una hermosa relación de amistad, con Jessie y Vincent estrecharon, quizás cuando alguien se cruza en nuestros caminos no es una simple casualidad, si no una causalidad…

Respira. Inhala y exhala…

Sentada, ya te imaginarás en dónde, descalza, con una taza de café, te agradezco todas tus visitas, ya sabes, tienes el sillón a tu disposición y la cafetera, hasta la próxima historia.

Fotografía cortesía del Chef Satendra.(Síguelo en Instagram @chef_satendra)
Fotografía cortesía de Baobab Deco Boutique.(Síguelos en Instagram @baobab_deco_boutique)
Fotografía cortesía de Indian Crafts México.(Spiguelos en Instagram @indiancrefts_mx8)
Fotografía cortesía del Chef Satendra.

Continuará…

Publicado por elvira797mx

Estimados lectores... Bienvenidos a has-sent-i-do-que.blog Este es un espacio dónde espero se sientan cómodos leyendo, pues yo disfruto y aprendo escribiendo lo que siento y pienso... Gracias

19 comentarios sobre “#30 Atrapada o en libertad…

  1. Después de la tormenta, viene la calma y la manera de conseguir sosegarse, es nada más ni nada menos con mucho amor y pasión sin límites. Las fotos son muy llamativas. Como siempre nos tienes acostumbrados, una narración excelente. Buen fin de semana.

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