#25 Atrapada o en libertad…

Por: Elvira González.

Vincent se sorprendió, al entrar Jess lo abrazó, la cercanía de sus labios provocó que se fundieran su lenguas hablando el lenguaje del amor, finalmente el aroma del curry que estaba preparando le hizo reaccionar, estaba soñando despierto, al llegar a casa de su amada, colocó un tapiz de mandala en su habitación, en tonos blanco y beige, dando un efecto muy relajante, un cojín con un bordado de elefante, esos detalles le encantaban a ella, también colocó otro en su rincón de meditación con otros cojines sobre el tapete, invitaba a la relajación, lucía encantador, además de colocar una pareja de elefantes que entrelazaban su trompas en la mesa de la sala, algunas de las cosas que le había traído, esperaba hacerla feliz, estaba cocinando, cenarían al estilo de la India, tenía una botella de vino tinto refrescándose, encendió unas velas aromáticas, se duchó, esa loción con notas cítricas y un toque de fresco romero mezclado con su olor natural, podría resultar irresistible, vestía ropa que había comprado en su viaje, una camisa de corte largo color verde que provocaba un efecto casi hipnotizar con sus ojos, la barba la traía de candado, lo cual enmarcaba más sus voluptuosos labios, su tono apiñonado estaba un poco tostado por el sol, se veía más fuerte, ese viaje le había sentado de maravilla, escuchaba música de Brasil, (de donde era su padre y su madre era americana, quienes ya se habían mudado al cielo), así que le gustaba mucho Nova – Desafinado (Antonio Carlos Jobim & N. Mendonca) además de tener un ritmo increíble para moverse, la Samba, la Lambada y más que sabía bailar, arregló la mesa, arregló la mesa, todo listo.

De pronto, escuchó que tocaban a la puerta, lo cual le extrañó, “ella tiene llaves”, pensó, “¿quién?, pregunto, “yo”, contestó, esa era la voz de su amada, respiró muy profundo, abriendo con una gran sonrisa la recibió, Jess, suspiró al ver a Vincent, quien se quedó sin aliento casi sin pestañear ella vestía una falda larga con una pronunciada abertura, color azul marino, una blusa de escote redondo que de pronto descubría un poco el hombro, color mauve, como los labios, unos aretes largos de un peculiar diseño que él le había regalado tiempo atrás, una pulsera con cuentas combinaba con los aretes, tacones estilizados no muy altos, perfumada, lucía irresistible, todo eso del noviazgo la favorecía, de las miradas de ambos parecían salir chispas, parecía que sus cuerpos deseaban expresar algo más que “¡hola!”, dijeron al unísono, se abrazaron por prolongados segundos con fuerza, el estrechamiento fue haciendo contacto de la cabeza a los pies, besaron sus mejillas un poco más cerca de los labios, los dos entre emocionados, nerviosos, percibiendo el olor uno del otro, lo cual les llegó hasta el sistema límbico, entre risas y sonrisas, se soltaron, entraron.

De inmediato, él le ofreció vino, agradeció la jarra de té que le había dejado en el refrigerador con una nota “para ti Vin”, “¿cómo estás?”, se preguntaron al mismo tiempo, “te ves muy bien, esa ropa de India te queda”, “gracias, tu luces increíble, tener novio te favorece”, “auch, el novio debería ser yo”, pensó, en lo que servía las copas, “¿a ver qué ves diferente en tu casa?”, “¡estos elefantes están hermosos!, me gusta como se entrelazan sus trompas”, “que bien que te gusten, te los compré allá”, “¡me encantan! muchas gracias”, fue a darle un beso en la mejilla, él le dio otro junto con el vino, “brindemos por el gusto de vernos”, “tengo que mostrarte algo”, la tomó de la mano para llevarla a la habitación, “cierra los ojos”, al ver el mandala y el cojín, “que bien me conoces, ¡me fascina!, gracias”, “¿quieres meditar?, mira”, le mostró su rincón de meditación, “¡increíble! eres un amor”, le dio un abrazo, en pleno pasillo, el empezó a moverse al compás de la música, suavemente, caminaban rumbo a la sala, al sujetar sus dos manos, sintió el anillo, “¿y esto?”, ella se lo llevó a sentar a la sala, “me lo acaba de dar Karl, apenas, salió a un largo viaje a Europa”, respiró profundo, intentando que no se le notara lo que estaba pensando, “que bien, ¡felicidades! y ¿cómo te sientes?”, ella suspiró, “fue muy romántico, en su casa”, “pero siento que es muy pronto, apenas me mudé con él, me estoy tratando de adaptar a su estilo de vida, de hecho le dije que yo pasaré una o dos noches en mi departamento”, se escuchó aliviada al decirlo, él respiró profundo, eso era bueno, ella no se escuchaba convencida, “que alivio”, pensó, “mira ir a vivir con él, sirve para que lo conozcas más, casarte es un gran paso, que debes de dar cuando te sientas segura, eres una mujer muy inteligente, centrada e intuitiva, escucha tu intuición siempre”, “eres muy sabio”, “salud”, chocaron ligeramente sus copas mientras se miraban con cariño a los ojos.

El aroma a curry llamó su atención, “huele delicioso, tengo mucha hambre, amo cuando cocinas para mi”, él sonrió, “vamos a cenar, te preparé arroz, pollo al curry, chapati, humus, y hay postre, me encanta que disfrutas comer”, “¿qué pensarías si de pronto subo de peso, crees que no luciría bien?”, “Jess eres una mujer muy hermosa, tu belleza va más allá del físico, te verías grandiosa en cualquier talla”, “¿por qué me lo preguntas?”, “es que Karl, me pidió que nunca suba de peso”, “con los años el físico de las personas se transforma, lo importante es que te mantengas sana y feliz”, “Vin pareces aún más maduro de lo que ya eras”, “vamos a cenar”, muy caballeroso movió la silla para que se sentara, no dejaron de hablar, él la tenía fascinada haciendo una reseña del viaje, describiendo los lugares, le mostró algunas fotos, sus experiencias en la fábrica de los mandalas, le permitieron intentar hacer un sello, “lo que no es fácil” agregó, como lo enseñaron a preparar el chapati, “en casa de Padney todos cocinan”, “quiero que me cuentes de Asha, le presentaste al novio, ¿no?, eres cupido”, “si mi amigo Deepak que tiene un negocio de fotografía”, de repente, se levantó, retiró los platos, fue por el postre, el pastel de chocolate y el helado favoritos de ella, lo sirvió en los platos, “me conviene que te quedes, como me consientes, que rico”, “me hace feliz”, siguió mostrando fotos, le contaba quien era quien, las fotografías llevaban cierto orden, de pronto aparecieron las de la fiesta de compromiso de los novios, entre los invitados, estaba su nueva amiga, con quien había tenido una experiencia muy especial, una mujer muy atractiva, al verla, ella se tornó seria, parecía presentir algo, pues además estaban juntos en una foto, “¿quien es esta señora?”, él casi suelta la carcajada, pues su amiga se lo aconsejó, “es Marie Darsha amiga de la familia de Padney, su padre era de la India y su madre de Francia, una historia muy interesante, platicamos mucho, es una mujer de negocios, ahora una amiga también”, “ah, si muy interesante su vida, ¿verdad?”, casi no se contiene, estaba celosa, “me enseñó un baile”, de inmediato cambió la música, la sacó a bailar, claro que inventó un paso abrazándola por atrás, pretexto para estar muy cerca de ella, fue realmente divertido, así era él gran bailarín, de carácter ligero, la hizo reír, luego siguieron moviéndose al ritmo de Lambada, Jess comenzó con risa nerviosa, “Vin, no se bailar esto”, “hace tiempo me dijiste que querías aprender, relájate, es divertido”, él sabía muy bien como enseñar a bailar, sus padres tenían una academia de danza, así es que casi antes de hablar ya seguía la música.

Se dejó llevar, se fue relajando, estaban muy divertidos, ella también sabia contornearse, el calor le provocó sed, se detuvo un momento, bebiendo su copa de vino rápidamente, él estuvo a punto de servirle agua, pero, ella estaba feliz, se sonreían, daban vueltas, se acoplaban más a cada paso, cada vez más cerca, el roce de sus cuerpos era inevitable, ella en un momento lo miró de otra forma, percibiendo lo bien que olía, estaba más guapo, más seguro de si mismo, algo en él se sentía diferente pero definitivamente en una forma positiva, nunca antes lo había sentido así, miró sus labios con ganas de darle un beso, se le antojaba morderle el labio inferior, esa sonrisa angelical pero a la vez tan sensual, pensaba ella, mientras se balanceaban con un ritmo que cada vez sincronizaba más sus latidos, terminó la canción, al quedar abrazados, a milímetros de distancia, ella casi lo besa, él se dio cuenta, pero logró contenerse, “voy al baño”, dijo Jess, respiró profundo.

Al entrar, se miró en el espejo, lucía feliz, relajada, se rozó los labios, pensando en los de Vincent, “qué me pasa, ese viaje, le sentó tan bien, tiene algo, ¡uf! está tan sexy, como se mueve, nunca habíamos bailado así, mmm, ¡que bárbaro! el por su lado levantó los platos rápidamente, solo quedaban las copas en la mesa, decidió repetir la canción pero en una versión más larga, “estuvo a punto de besarme, estoy seguro”, sentía que el corazón se le saldría, “tiene que ser ella quien lo inicie, no me puedo arriesgar a hacerlo yo primero”, hablaba solo, respiró profundo, escuchó que quitaba el seguro de la puerta, siguió bailando como si nada, al dar la vuelta ella le sonrió, él la agarró para seguir bailando, la temperatura subía, ella le miraba los labios y luego los ojos, él se contenía, moviéndose en forma más sensual, rozaba su cuerpo, como no queriendo, le daba vueltas, de pronto, nariz con nariz sin dejar de balancearse, el celular de ella comenzó a sonar, lo ignoró, sentían sus respiraciones, volvió a sonar, seguían, encontrando las miradas, nuevamente el celular pero con un timbre que era del celular de su padre, “espera, ese sonido significa emergencia”, contestó, era su mamá, “Jess, siento llamarte, a esta hora, van a operar a tu papá de emergencia”, él escuchó, le dijo “voy contigo”, “ahora nos vemos mamá, está Vincent conmigo”, lo abrazó, “tranquila yo manejo”, salieron inmediatamente para el hospital, en el camino el tomó su mano, ella no lo soltó en todo el camino…

Con esta interrupción nos quedaremos, te lo cuento sentada en la pelota de pilates, descalza con una copa de vino tinto, acompañado de un pan con queso, escucho Bosa Nova, para ti mi agradecimiento, queso, pan y vino.

Respira. Inhala y exhala…

Fotografía cortesía de Indian Crafts México (Síguelos en Instagram @indiancraftsmx8)
Fotografía cortesía de Baobab Deco Boutique (Spiguelos en Instagram baobab_deco_boutique)
Fotografía cortesía del Chef Satendra (Síguelo en Instagram @chef_satendra)
Fotografía de Elvira González

Continuará

Publicado por elvira797mx

Estimados lectores... Bienvenidos a has-sent-i-do-que.blog Este es un espacio dónde espero se sientan cómodos leyendo, pues yo disfruto y aprendo escribiendo lo que siento y pienso... Gracias

8 comentarios sobre “#25 Atrapada o en libertad…

  1. Bueno .. ¡pero qué bonito! Las imágenes preciosas de nuevo, el encuentro entre dos amigos maravilloso .. describes bien las sensaciones, los deseos ocultos de los protagonistas ..
    Buenos días Elvira, muchas gracias por este nuevo capítulo.

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  2. Cuando se disfruta de una buena compañía todo es maravillo. Una velada sublime para encender la llama del amor. Relato muy preciso para describir un encuentro sin igual. Las fotos son el complemento perfecto para entrar de lleno en la narrativa. Un gran abrazo

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