#6 Atrapada o en libertad…

Jessie al llegar a su casa encontró un paquete con sus velas favoritas, regalo del señor director, ahora Karl, como ya le decía, quien estuvo a nada de besar sus labios, la forma en la que se los rozó, provocó un estremecimiento de todo su cuerpo, el olor de la loción, esa mirada tan penetrante, se sentía muy atraída, esa personalidad…

Vincent, la hacía sentir muy bien, segura, cuidada, en paz, sabía que podía ser ella misma, era muy tierno con ella, pero lo quería como al hermano que no tuvo, hasta sus padres, lo apreciaban, a quienes, por cierto, ya les había platicado sobre su nuevo trabajo, ellos viajaban mucho, eran felices si ella estaba contenta. Todo eso pensaba camino al trabajo, se había vestido con un un pantalón que acentuaba su silueta, una blusa con un escote que insinuaba pero dejaba a la imaginación, un saco contrastando elegantemente, le favorecían los accesorios que acentuaban sus atributos, un tono mauve en los labios, labial indeleble.

Dos horas antes de la entrada habitual, entró a la oficina, de pronto, el aroma a café y roles de canela, le hizo saber que el señor director ya se encontraba en su oficina, llegó antes que ella, la puerta de doble batiente abierta, al verlo, sintió ese revoloteo en el estómago, se levantó a saludarle, elogiando lo bien que lucía, ella le dijo, que iría a su lugar a dejar su bolsa y a recoger el material que necesitaba, se sentó en su silla un momento, suspiró, estaba nerviosa, más que por el proyecto, por lo que estaba sintiendo, “se ve tan guapo con ese traje”, pensó, se quitó el saco, buscó en su bolsa el perfume, solamente se roció un poco, revisó su labial, respiró profundo, tomó la laptop y una carpeta, al verla se puso de pie para ayudarle con las cosas, le acercó la silla, le sirvió café y un rol de canela, ya le había comentado que le gustaban, se sorprendió, él parecía tomar nota de cada cosa que le gustaba, antes de sentarse de pronto comenzó a sonar música Italian Music – Background Chill Out, en un volumen discreto, con una taza de café en la mano, ocupó la silla más cercana a ella, estaba con la presentación lista en la computadora, cuando Karl le dijo que se tomaran primero el café, para disfrutar del glaseado pan con un aroma a canela irresistible, ella le agradeció nuevamente por las velas, mientras mordía el rol, el glaseado, se le quedó en los labios, él estaba le comentaba, “que de verdad sentía que logró encender su luz interior”, hasta ver esos labios llenos de azúcar, pensó en limpiarlos, no se pudo contener, tomando con las dos manos su rostro, con la lengua le quitó parte del dulce, ella entre abrió la boca, él la besó con mucha pasión introduciendo su lengua, Jessie, correspondió, sin pesar, solamente dejándose llevar, su corazón latía a toda velocidad, comenzó a acariciarle el cabello, sin planearlo de pie se pusieron, el la sentó en la mesa de juntas, ella tenía las piernas abiertas, lo que permitió la cercanía de Darking, las manos de ambos comenzaron a recorrerse la espalda, él comenzó a besar su cuello, seguía el camino hacia el escote, ella apretaba la camisa de él, quien con sus dedos estaba rozando el límite de la blusa, las respiraciones agitadas de los dos, de repente, aunque lo estaba disfrutando, Jessie le puso las manos en el pecho, lo miró a los ojos, le dijo; “Karl, me parece que debemos calmarnos”, él acariciándole el rostro, asintió, “me vuelves loco, no resistí más, me encantas”, “por cierto, tu labial no se corre, ¡uf!”, las risas no se hicieron esperar, él la abrazó, ella también, Karl le dijo que si no terminaban muy tarde la reunión con el cliente, quería llevarla a cenar, ella asintió, sentados, se tomaron el café, que todavía estaba caliente, siguieron trabajando.

Un rato después, llegó todo el personal, acordaron que comerían ahí, bocadillos del lugar que le gustaba a Jessie, que regresó a su escritorio para afinar unos detalles, apenas podía concentrarse, esos besos, sus dedos rozando el escote, sentía tanto deseo por él, “es tan ardiente”, pensó, respiró profundo, para enfriar su cabeza un poco decidió escribirle a su querido amigo Vincent, al revisar la bandeja de entrada, encontró que él ya le había escrito, la extrañaba, su viaje se prolongaba cada vez más, el trabajo marchaba de maravilla, el señor Padney con su familia lo trataban muy bien, le dejaba una fotografía, que esperaban le gustara, suspiró “tan lindo mi Vincent”, “también te hecho de menos” le escribió. Más tranquila retomó el ritmo, básicamente ya estaba terminado lo que le presentaría al cliente. Llegó la comida, el señor director fue personalmente a entregar las deliciosas baguettes, a la oficina de ella, propuso comer ahí en lo que le preparaban la sala de juntas, claro que con la puerta cerrada, Karl le confesó que no podía dejar de pensar en lo que había pasado entre ellos, “me haces sentir vivo”, Jessie, le dijo que se sentía atraída por él, Darking, le propuso cenar juntos al día siguiente, pues al concluir la junta con el señor Chong, lo llevaremos a cenar, así con calma podrían conversar, además que ya venía el fin de semana, ella aceptó, quería saber que rumbo tomaría eso que estaban sintiendo.

El señor Chong y su equipo de trabajo llegaron puntuales, inició la presentación, Jessie los tenía asombrados, se cerró el trato, el director ya tenía una reserva en un restaurante, a cenar iría el señor Chong con su esposa quien se encontraba en el hotel esperándolo, Darking, tenía un chofer a disposición de su cliente, el lugar donde sería la cena se encontraba cerca de dónde se hospedaban, se verían ahí, Karl le dijo a Jessie que dejara el coche ahí, camino al restaurante, el la besó otra vez, ella correspondió, le tomó la mano, después se la besó, “ya platicaremos mañana, con calma, tus labios son una tentación”, le dijo, “buen trabajo en la junta”, la felicitó, ella suspiró, le agradeció, se sentía muy contenta. La cena con los señores Chong, fue muy agradable, eran personas muy amables, la señora estaba encantada con Jessie, pensó que eran esposos, percibió esa química entre ellos.

Se hizo tarde, cuando la llevó a su casa, al despedirse, se besaron continuando la pasión, hasta que, ella dijo que necesitaba descansar, él le acarició la cara, se abrazaron, con un pequeño beso se dieron las buenas noches…

Aunque por poco Karl le proponía que lo invitara a conocer su departamento, a Jessie, le pasó por la cabeza, con esas ganas de conocer el departamento de ella, se queda por el momento, la historia continuará, sentada en la pelota de pilates, descalza, con una taza de capuchino, te agradezco tu hermosa presencia, tienes un sillón a tu disposición, servicio de café, por favor disfruta.

Respira. Inhala amor y exhala pasión…

Fotografía extraída de Pinterest. (Flickr)
Fotografía cortesía del Chef Satendra. (Síguelo en Instagram @chef_satendra)
Fotografía extraída de Pinterest. (De Good Houskeeping)
Fotografía de Elvira González. (La fotografía que se ve en la laptop es cortesía del Chef Santendra) La vela es de Divinas Velas (Síguelas en Instagram @divinas_velas)

Continuará…

Publicado por elvira797mx

Estimados lectores... Bienvenidos a has-sent-i-do-que.blog Este es un espacio dónde espero se sientan cómodos leyendo, pues yo disfruto y aprendo escribiendo lo que siento y pienso... Gracias

5 comentarios sobre “#6 Atrapada o en libertad…

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