#5 Atrapada o en libertad…

Después de cenar con el señor Darking, quien ya le había dejado ver lo atractiva que la encontraba, al llegar a su casa encontró que Vincent, (quien se encontraba de viaje en la India), le había escrito, ya que no la encontró disponible para la vídeo llamada que habían acordado tener, le envió una hermosa fotografía de un árbol, la armonía de los colores del cielo le provocaron paz, decidió pedirle más fotografías quería unas para su oficina, suspiró, extrañaba a su amigo, el tenerlo cerca le daba mucha paz, pasaban horas hablando, además de siempre tener la respuesta a sus dudas…

Vincent, se encontraba descubriendo lugares de la India que no conocía, trabajando en el proyecto que tenía con el señor Padney, quien lo había invitado a su casa a conocer a su familia, quienes resultaron ser personas encantadoras, la comida estaba deliciosa, lo hicieron sentir en casa, aunque él no dejaba de pensar en Jessie, en ese beso, en tenerla cerca, cada fotografía que tomaba pensaba en ella, esperaba verla por vídeo llamada, necesitaba escucharla, quería comentarle que su viaje se prolongaría, todo marchaba de maravilla, si supiera que había platicado de ella con la hija del señor Padney, era una hermosa mujer, de la misma edad que su amada, a quien le pidió ayuda para comprar algunos regalos para Jessie.

Muy temprano llegó a la oficina a trabajar, se preparó un café, encendió una vela de canela, eligió la música que deseaba escuchar Top Cello Covers of Popular Songs, así se concentraría mejor, decidida a dar excelentes resultados en su proyecto, lucía muy elegante, se había pintado los labios en un rojo pasión, llevaba una mascada en el cuello que le combinaba perfectamente, después de unas dos horas, tan metida en crear se encontraba, que no se había percatado Karl, como ahora quería que lo llamara, llevaba unos minutos observándola detenidamente, cada gesto que hacía, como estaba vestida, cómo lucían sus voluptuosos labios, suspiraba, de pronto, él tocó la puerta, la cual se encontraba abierta, volteó la mirada, esbozando una sonrisa al verlo, pensó “que sexy”, vestía, un traje negro con una camisa blanca, la corbata azul turquesa la cual hacía resaltar esos ojos de penetrante mirada capaces de encender mil velas, jugaba con los lentes, tenía uno de los brazos de sus gafas de diseñador rozando los labios, el labio inferior más grueso que el superior, enmarcados por la barba, la cual había arreglado, ahora la traía de candado, le quedaba todavía mejor, después de intercambiar sensuales miradas y sonrisas, claro, de parte de ambos, él le comentó “huele delicioso”, ella asistió, aclarando que eran sus favoritas, mostrando la vela, le pidió le pasara el dato del lugar dónde las compraba, pues le agradó la idea de tener velas aromáticas en la oficina. Aunque en realidad, planeaba sorprenderla, era muy observador, así, que no perdía detalle relacionado a ella, lo tenía realmente cautivado.

La dejó continuar con el proyecto, antes de que se fuera, ella le mencionó que no saldría a comer, pediría algo a su lugar favorito, él, entonces le propuso que ordenara para dos, mientras comían podrían revisar los detalles, ella estuvo de acuerdo, cuando llegó la comida se reunieron en la oficina de Karl, tenía una mesa redonda de juntas, podrían estar más cómodos, él estaba buscando tener más tiempo a solas con ella, y cuando la puerta de doble batiente se cerraba, nadie podía entrar sin llamarle primero, todo el personal sabía esa indicación, al señor Darking, no se le interrumpía a menos que en realidad fuese necesario, el personal le tenía aprecio pero conocían su fuerte temperamento. Después de comer panes pita rellenos de una mezcla de garbanzos, queso, lechugas, tomates rojos, aguacate y un aderezo con base de yogur, acompañado de limonada, se quedaron sentados muy cerca, afinando detalles para poder terminar el encargo del cliente, de pronto, él con el pretexto de que se le había corrido el rojo labial, se aproximó más a ella, con su pañuelo de tela en la mano, le empezó a limpiar, con la otra mano tomó su rostro, y con la otra soltó el pañuelo, rozando el labio inferior con el dedo, casi la besa, sintieron la respiración uno del otro, se detuvo, “creo que en vez de limpiarte te quité ese tono que se te ve muy bien por cierto”, suspirando, ella comentó “karl voy a retocarme”, él la volteó a ver con ganas de abrazarla para comerle la boca a besos, pero se contuvo, ella al entrar al baño y verse en el espejo, rozó su labio, estremecida, pensando en las ganas de besar su boca que sintió, respiró profundo, regresó a la oficina, tocó la puerta antes de entrar, él dijo “adelante”, al ver los labios perfectamente delineados, más ganas le dieron, pero pensó no apresurarse tanto, además, no estaban solos. Acordaron que Jessie continuaría en su oficina, Darking estuvo de acuerdo, necesitaba enfriarse un poco, lo tenía loco de deseo, pero tenía planes, era mejor esperar el momento más propicio, estaba dispuesto a enamorarla.

Más tarde fue a verla, ella le comentó haber avanzado bastante, él le propuso salir de trabajar en hora, para que tuviese tiempo de descansar y al día siguiente llegar dos horas antes para ultimar detalles, el cliente asistiría en la tarde, “genial” expresó ella, “entonces nos vemos temprano mañana” “gracias Jessie”, “descansa Karl y gracias”, se miraron con ganas de no despedirse, ella salió de la oficina antes, se subió a su coche y fue directo a su departamento, al llegar, se encontró un paquete en la puerta, solamente tenía su nombre, al abrirlo, dentro había una tarjeta, que decía: “Para la mujer que encendió de nuevo la luz en mi interior”… Karl. Dentro del paquete, había cuatro cajas con un listón cada una, eran sus velas de canela, ahora entendía el para qué le había pedido el nombre de la tienda, se mordió el labio, pensando en que ese detalle la había derretido como parafina, le llamó para darle las gracias, pero no contestó, entonces le envió un mensaje de texto, el cual si le respondió, estaba con un cliente, “me alegra que te gustara, platicamos mañana”…

Se quedó, entre nerviosa y emocionada, de pronto recordó que tenía la llamada con su querido Vincent, así arreglada como estaba se conectó, puntual, como siempre, sonriendo por verla, Jessie comenzó a preguntarle cómo se encontraba y él quería saber de su nuevo trabajo, platicaron por lo menos dos horas, encantada con las fotos del agua que le había enviado, se despidieron, a Vincent no le gustaba el jefe de Jessie, pero se percató que a ella si…

Y con esta emoción de Jessie por el director y esa inquietud de Vincent por enterarse del contrincante, se queda por ahora la historia, agradeciendo tu hermosa presencia y tu lectura, te dejo mi cómodo sillón, una taza de café capuchino con galletas.

Respira. Inhala y exhala profundo…

Fotografía cortesía del Chef Satendra. (Síguelo en Instagram @chef_satendra)
Fotografía extraída de Pinterest. (rawpixel)
Fotografía de Elvira González. (Divinas Velas) (Síguelas en Instagram @divinas_velas)
Fotografía cortesía del Chef Satendra.

Continuará…

Publicado por elvira797mx

Estimados lectores... Bienvenidos a has-sent-i-do-que.blog Este es un espacio dónde espero se sientan cómodos leyendo, pues yo disfruto y aprendo escribiendo lo que siento y pienso... Gracias

4 comentarios sobre “#5 Atrapada o en libertad…

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