#8 El sillón y las cartas…

Michele leía la romántica carta de Amin para Akina, cerca del final, de tal dulzura eran las palabras y el sentimiento con el que se expresaba, pues Rachele no resistió más, se le fue encima a comerle la boca a besos, por lo cual la lectura quedó suspendida con sus voces cantando y sus siluetas bailando…

Ese sillón, tenía ya tanta información, que ganas no le faltaban de escribir una novela, romance, largas charlas y pasión, serían los ingredientes para la receta de ese amor. Después de que terminaron con el doble postre, Michele retomó la lectura de la carta, en donde Amin le explica a Akina el significado del sillón, la caja y los aretes que le envió de regalo por su aniversario. “Espero que tu padre se tranquilice, fortalezca su salud, vea con claridad el amor que nos tenemos, viene su nieto en camino, de verdad, deseo poder hablar con él, convencerlo de que soy un hombre capaz de cuidarlos a ti amor y a nuestro hijo. Me hacen tanta falta tus besos, las caricias, sentir tu piel y palpitar tu corazón, como te estremeces entre mis brazos, nuestras noches de pasión, desayunar juntos. Estas cartas quedarán como testigos de que nada nos podrá separar, ni el tiempo, ni la distancia, ni las diferencias de las creencias que podamos tener… Te amo. Amin.”

Cuando terminó de leer la carta, Rachele, sacó inmediatamente la respuesta de Akina para leerla, estaba resultando tan adictivo como su serie favorita, Michele la besó y luego comenzó a leer. “Amor, eres el hombre más dulce que conozco, mis ojos se llenaron de lágrimas de felicidad cuando llegó nuestro hermoso sillón, me di cuenta de que fuiste tu quien lo diseñó, conozco tus talentos, eres muy creativo, la caja de madera es hermosa, sabes lo que me gusta, los aretes, me dejaron sin palabras, me gustan tanto, me los he puesto para ver como se veían, los guardaré como eres tú para mi, un preciado tesoro. Nuestro bebé está creciendo, me alimento bien, aunque me hace falta que tu me cocines, entonces como con más ganas, apenas se me nota el pequeño vientre. Mi padre apenas me habla, pero por lo menos ya intercambiamos algunas palabras, mi madre me dice que sea paciente, él nunca ha sido un hombre fácil. Me siento en el sillón a escribirte, uso los aretes y acaricio la caja suspirando por ti, ya guarde tu carta en la caja, a la cual le encontré un escondite. En unos días mi padre ve al doctor, después, según lo que le diga, trataré de hablar con él. Yo también extraño tus besos, como me acaricias, todo lo que me haces sentir, sabes que adoro abrazarte la noche entera, mi amor, que falta me haces, escribirte así me hace sentirte aquí conmigo, espero con ansias tu próxima carta, soy tuya para siempre, siempre, siempre… Te amo. Akina”.

Tanta lectura sobre dos enamorados les abrió el apetito, ordenaron una pizza a los cuatro quesos, masa delgada, crujiente, en lo que esperaban la cena, salieron del refrigerador dos cervezas, sacando cuentas de los años que tenían las cartas, agradecían vivir en una época donde la mentalidad se torna más abierta, como casi no les gustaban, degustaron una buena entrada de besos de esos que te hacen querer cada vez más, de pronto, sonó el timbre, la pizza estaba lista. Durante la cena, se preguntaban como habría llegado el sillón a la casa de antigüedades, con la caja dentro, las cartas, y los aretes, pensaban que algo muy fuerte habría pasado, si se encontraban con vida tendrían aproximadamente ochenta años, o un poco más.

Michele le comentó a Rachele que al día siguiente necesitaba ir a trabajar un rato al taller, tenía un pedido especial que estaba fabricando, aunque fuese fin de semana todavía, acordaron comer juntos. Estaban de sobremesa, Rachele sacó las dos cartas siguientes, se quedó por unos minutos leyendo en silencio, de pronto levantó la mirada, diciendo que estaba impresionada con la crueldad del padre de Akina, Michele, preguntó el porqué lo decía, resulta que después de la visita del doctor, quien básicamente lo dio de alta, claro con los cambios pertinentes en su vida, decidió enfrentarlo y hablar tranquilamente con él, claro que le pidió a su mamá que estuviese presente, ella les contó como lo conoció, les dejó ver sus cualidades, que la amaba y respetaba, tenían una relación seria, además agregó, que había aceptado la propuesta de matrimonio, apenas acabó de decirlo, cuando su padre le gritó, “¡me has deshonrado!” “no permitiré esa boda”, Akina con lágrimas en los ojos, se quedó consternada, la madre intervino, tratando de calmar a su esposo, también la insultó, de pronto se tocó el vientre, sintió un dolor muy fuerte, la mamá la llevó a acostarse, le llamó al doctor inmediatamente. A partir de ese momento debía estar en reposo, pues podía perder al bebé, después de dejarla dormida, fue a hablar con el marido, le advirtió que si su hija tenía un aborto, sería su culpa.

Era tarde, Michele abrazó a Rachele, quien siendo tan sensible, no fue indiferente, al momento tan cruel de la historia, la llenó de besos, caricias de ardiente pasión, comenzaron el camino a la habitación, él la cargó, sin dejar de besarla, la recostó en la cama, se recorrieron demostrándose su amor, la noche se les hizo corta. A la mañana siguiente, el se levantó primero, preparó el desayuno, el cual le llevó a la cama, con ese hermoso gesto la despertó, terminando su café, se fue al taller, un beso en los labios le dejó, regresaría más tarde.

Rachele, se levantó, arregló la casa, preparó algo de comer, encendió una de sus velas favoritas, escuchando música Sahalé – Dijin (Café De Antolia) se sentó a escribir, la historia de las cartas, la estaba inspirando para un artículo de su columna. Por su parte, Michele trabajaba en el detalle especial que llevaría el sillón para su amada, quería terminarlo cuanto antes, significaba mucho para él.

Me encuentro sentada en el tapete de yoga, descalza, con una taza de infusión de manzanilla con jengibre y limón, está deliciosa, te dejaré la tetera preparada, con unas galletas, junto con un cómodo sofá para que disfrutes tu lectura, esa es mi forma de agradecerte tu encantadora presencia en el blog.

Respira. Inhala y exhala…

Fotografía cortesía de Divinas Velas . (Síguelas en Instagram @divinas_velas)
Fotografía extraída de Pinterest (Couples Apparel)
Fotografía extraída de Pinterest.
Fotografía extraída de Pinterest. (De Crystals Gems)

Continuará…

Publicado por elvira797mx

Estimados lectores... Bienvenidos a has-sent-i-do-que.blog Este es un espacio dónde espero se sientan cómodos leyendo, pues yo disfruto y aprendo escribiendo lo que siento y pienso... Gracias

4 comentarios sobre “#8 El sillón y las cartas…

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