La razón del corazón…

Pensamos con el cerebro y sentimos con el corazón, pero ¿por qué? a veces es el corazón el que termina mandando, tal cual como si fuese el jefe, entonces ¿cómo saber si hacerle caso al cerebro, o al corazón? Pues resulta, que el corazón envía más información al cerebro, que el cerebro al corazón, trabajan haciendo una buena mancuerna, uno con el otro.

“Sobre la temática de corazón o mente, ¿quién manda a quien? que si bien ha sido un tema discutido desde los griegos, hoy en día las neurociencias aclaran la respuesta. Aristóteles creía que el corazón era la cede de la sensación y de las emociones, tal concepto prevaleció en la antigüedad, desde la Edad Media hasta el siglo XVI. en el mismo Nuevo Testamento se habla de la relación del hombre consigo mismo, ya sea en el deseo. Hasta ese entonces fusionaban las sensopercepciones, el pensamiento y la voluntad. El uso moderno de la palabra corazón se originó sin duda con Pascal, quien se refirió a razones del corazón. Este pensador atribuyó dos especies de conocimiento específico; el de las relaciones humanas y de todo de lo que ellas nace, de tal manera que el corazón es un guía privilegiado en el hombre, en el dominio de la moral, la religión, la filosofía, la elocuencia y el conocimiento de los principios de la ciencia, especialmente de las matemáticas. Si reflexionamos profundamente, el corazón es un órgano, que es parte de todo un sistema en el cual participa el temporo-espacialidad y los conceptos de finito e infinito. El filósofo Hegel entendía por el corazón “al conjunto de la sensación” o de la “experiencia” y puntualizó que no bastaban los principios éticos y estéticos estuvieran en la cabeza, puesto que decían estar en el corazón, más cuando era él, el que producía las sensaciones. Se construyó una ley del corazón con sus necesidades, exigencias, evolución, principio y fin. En la filosofía moderna se habla de las necesidades del alma, del sentimiento de la esperanza, ubicando al corazón como símbolo de aquellas creencias, incluyendo en el proceso de valores humanos y el destino. De tal manera, el término corazón se utiliza a la vez con el de la conciencia, de las realidades y con absoluta certeza.” (Revista Colombiana de Cardiología) (www.elsevieres)

Me parece que al final cada cual tiene sus teorías, existe mucha más información, pero un balance entre los dos no nos vendría mal, pues, cuando nos enamoramos, generalmente no pensamos con la cabeza, definitivamente, por lo general, somos todo emoción, nos sentimos como en otra dimensión, cuando alguien nos gusta, por lo general no nos detenemos a analizar los pros y los contras, podríamos decir que solamente nos dejamos llevar por lo que el corazón siente.

Mucho depende la edad o etapa de tu vida en la que te encuentres, dicho de otra forma la madurez que tengas, no me refiero a la parte física, si no a la parte emocional, que tantas experiencias has vivido en general, la vida te va forjando, de las cosas que duelen siempre se aprende más, entonces ves a la otra persona desde otra perspectiva, valoras más unos atributos que otros, quizás, como la parte estética, ya no le das el valor que posiblemente le dieras años atrás, buscando otro tipo de cualidades en es persona que te llama la atención.

Y a quien no le gusta estar enamorado, me parece que es el mejor estado del ser humano, esa ilusión que te da el escuchar su voz, cuando sabes que le vas a ver, el arreglarte para gustarle más, preparar algo para recibirle, esa electricidad que se siente cuando toma tu mano, acaricia tu rostro, roza tus labios, ese abrazo en el que se funden dos corazones en un solo latir, ese abrazo que te reconforta, al mismo tiempo que te hace sentir tranquilidad, por otro lado hace que se estremezca tu alma, esa razón que brinca del corazón cuando sabes que es la persona correcta, la persona con la que quieres conversar por horas, todos los días, acariciar por años y besar por siglos, pues con cada gesto toca tu corazón.

El amor, que es real, acepta al otro con todo el equipaje completo, me refiero, claro, a que si la otra parte ya estuvo casado y tiene hijos, sus familiares, ya sean los padres, o los hermanos, también, a todo lo que ha pasado, esas experiencias que han dejado huellas en su vida, algunas de ellas no siempre se borran, cada quien trae un equipaje consigo, que hay que comprender, valorar, respetar, aceptar sin querer cambiarlo todo, al final cuando se quiere bien y hay voluntad las cosas fluyen.

Pero, retomemos eso de que el corazón y el cerebro parecen un matrimonio de esos que todavía se aman, no podrían vivir uno sin el otro, el corazón, (como la esposa amorosa) que alimenta al cerebro, (el esposo emprendedor), con sangre previamente oxigenada, para que pueda trabajar eficientemente,”lucirse” con la cantidad de funciones que lleva a cabo, el increíble cerebro, como un brillante ingeniero que sabe (como lo he comentado anteriormente) que todo el cableado está conectado, de una manera tan perfectamente bien diseñada, que de él dependen tantas funciones.

El corazón también tiene que ver con una parte del sistema nervioso, ayuda al cerebro en muchas de las funciones que este desempeña, es tan importante el cerebro como el corazón.

“El corazón siente, piensa y decide debido a que tiene cerca de 40,000 neuronas además de toda una red de transmisores que lo hacen una extensión autónoma del cerebro, por ello cuando nos referimos a nuestra persona, es común llevarnos la mano hacia el corazón, es algo espontáneo, casi intuitivo, como si una voz indicara que allí está nuestro ser, nuestra conciencia. “Debemos pensar con el corazón y sentir con la cabeza” y aunque resulte un cliché, el corazón es un órgano superior que tiene inteligencia propia y es capaz de tomar decisiones de manera independiente que el cerebro. El corazón se encarga de la homeostasis (equilibrio emocional), consigue reprimir el estrés priorizando la producción de hormonas como la oxitocina. Según HeartMath, investigador, demostró que la calidad de nuestras emociones altera o regula el campo electromagnético en nuestro corazón” (//www.lamentees.com) (www.bactobiology.com)

“El corazón tiene sus razones, simplemente déjalo ser”… Elvira González

Entonces, dejemos de darle tantas vueltas dejemos libre al corazón, te dejo una taza de tisana de frutos rojos y duraznos, mientras se escucha de fondo la canción de Aretha Franklin -I Say A Little Prayer-, todo tuyo mi cómodo sillón, disfruta tu lectura, agradezco como siempre tu visita al blog, cuida tu corazón.

Respira calma. Inhala con el corazón y exhala con la razón…

Fotografía extraída de Pinterest (We Heart It)
Fotografía de Flickr
Fotografía de Flickr
Fotografía de Flickr

Continuará…

Publicado por elvira797mx

Estimados lectores... Bienvenidos a has-sent-i-do-que.blog Este es un espacio dónde espero se sientan cómodos leyendo, pues yo disfruto y aprendo escribiendo lo que siento y pienso... Gracias

17 comentarios sobre “La razón del corazón…

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