Por: Elvira González.
Me encuentro sentada cómodamente en un taburete, con unos jeans, un suéter largo y unas calcetas muy abrigadoras, la laptop está sobre el escritorio, en donde tengo entre otras cosas, una hermosa orquídea que aunque es artificial no lo parece, junto con un «Life is Good» en 3D que compré hace tiempo, el cual me ayuda a agradecer que la vida es buena, todos los días, como te has de imaginar, una taza con un delicioso té chai latte, mientras escucho a Hera Hyesang Park -Music for a While & Una voce poco fa l Kiwa LIVE session, te cuento esto, pues he estado pensando en lo que tengo ganas de hacer, en todos los proyectos pendientes, en todas las experiencias adquiridas esta año, en las hermosas personas que he conocido, en tantas y tantas cosas que quiero cambiar.
Cuando la vida ha sido tan generosa conmigo, la verdad, no tengo como agradecer todo lo que me ha enseñado, cada tropiezo, cada situación, cada cosa que si se llevó a cabo y lo que no realizó, ahora entiendo que para algo pasó.
Haciendo un inventario se sucesos en este año que está próximo a llegar a su cierre, me parece que ha sido y es todavía un «AA+AA» lo que significa «Atípico Año de Alto Aprendizaje», si lo sé, tal vez, pensarás que se me ha caído otro tornillo, lo menciono así, pues me parece que de la forma que encares las cosas, será el resultado. Y así lo veo, escucho diariamente «estamos encerrados», cancelada esa expresión por favor, por que no mejor decimos estamos disfrutando de nuestros hogares, cuidándonos, aprovechando el tiempo en casa, compartiendo y conviviendo más con nuestros seres queridos, agradeciendo el aprendizaje.
Sé que te recuerdo constantemente que lo que pensamos, sentimos y expresamos, tiene una gran influencia en nosotros, en las personas que nos rodean, es verdad, puedes creerlo, la intención, la emoción, la fuerza con la que lo hacemos, generan una energía que no alcanzamos a dimensionar, hagamos limpieza mental, limpieza del alma, limpieza en nuestros corazones, soltando las piedras negativas que andamos cargando, como cuando depuras tu organismo haciendo una dieta de desintoxicación, arreglas y reorganizas tu closet, sacando lo que ya no te es útil, rompes y tiras papeles, liberando espacio, así permites que cosas, nuevas, energías limpias y sanas transiten por tu camino.
Me gusta escribir una nueva lista de propósitos, metas, deseos, cosas en las que quiero trabajar, siempre lo hago cuando faltan dos o tres días para concluir el año en curso, independientemente de un «folder de visión» (como te lo comenté en otro post) después de leer primero la lista anterior, la cual en lo personal me gusta romper, quemar y soplarle a las cenizas que quedan de esa lista, desde una azotea si es posible, dando las gracias por todo y despidiendo lo que ya no fue, es mi forma de soltar lastres, liberarme de lo que ya no necesito, ni quiero en mi vida.
Bueno, pues te diré de qué tengo ganas, de que me sigas leyendo por supuesto, de ayudar a todo el que me sea posible, de que todos los seres humanos gocemos de mucha salud, de hacer sentir bien a quien se siente solo o triste, de escuchar a quienes así lo requieren y siempre encontrar la forma de corresponder a quienes me han dedicado su valioso tiempo para apoyarme, de cooperar con el planeta en su restauración, de llenar de alegría los corazones, de repartir abrazos, de tomar la mano de quien me ha brindado la suya en momentos complicados, de hacer sonreír a varias personas en un mismo día, de siempre fortalecer la paciencia, la tolerancia, la constancia, que se requieren para tantas cosas, de saber todos los días expresar mi gratitud, sembrar gratitud, repartir gratitud.
Tengo ganas de ser útil a mis semejantes, de tener aunque sea un pequeño gesto de amablilidad al día, de tener un pegamento para reparar los corazones rotos, de quienes sufren o han sufrido perdidas, o fuertes sacudidas en sus vidas, tengo ganas de que el amor, la paz, la salud, la armonía, la alegría, la estabilidad, el conocimiento, el respeto, la prosperidad y la abundancia se puedan empacar y entregar como un regalo a cada ser humano.
Deseo de corazón que este «AA+AA» «Atípico Año de Alto Aprendizaje», nos permita a todos y cada uno, estar en paz, más fuertes, más sanos, más preparados como atletas de alto aprendizaje, más en calma, siendo más condescendientes, más sabios para saber adaptarnos a los cambios y generar la diferencia del antes y el después en el comportamiento de nosotros los seres humanos.
«No es lo es lo que te trae la vida, sino lo que haces con lo que te brinda, no es la situación, es cómo la enfrentas, no son los ingredientes, sino como los utilizas, no es la imagen, sino lo que el alma percibe de ella»… Elvira González
Agradeciendo por tu paso por el blog, tu presencia alegra mi corazón, te deseo un excelente cierre de año y un ¡Feliz Año Nuevo! lleno de bendiciones, que siempre lo positivo rebase tus expectativas.
Respira calma. Inhala amor y exhala salud…





Continuará…
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